El toreo, en teoría.

La editorial catalana Bellaterra ha publicado un excelente trabajo de Raúl Galindo, matador de toros e ingeniero, que analiza y describe la tauromaquia de manera técnica e instructiva.

En línea con los históricos tratados de Tauromaquia, como los de Pepe Hillo y Paquiro, el autor realiza una concienzuda y precisa aproximación al toro, el toreo de muleta, el de capote y el psiquismo del torero, centrado en el miedo.

Resulta gratamente sorprendente observar como el autor, con trayectorias científica y artística que le avalan, disecciona la tauromaquia con un enfoque técnico desconocido hasta la fecha, aportando claves que deben conocerse para comprender el comportamiento del toro, el del torero y la interacción entre ambos que origina la lidia.

Otra aportación relevante de Raúl Galindo es el lenguaje preciso que emplea, y las definiciones de conceptos que podían parecer ambiguos antes de su obra, que ahora quedan bien definidos y facilitan el diálogo y el debate, así como nuevas aportaciones técnicas y científicas.

En el capítulo dedicado al toro existen referencias a sus características conductuales, entre las que destacan la fijeza, el recorrido, la humillación, la jurisdicción, la reposición, el sentido, el fondo y la clase. Sin embargo lo más relevante es  su discurso sobre dos aspectos fisiológicos de enorme calado que hacen posible el toreo: la visión y el centro de gravedad de la res. Puede afirmarse que sin la correcta comprensión de las zonas de visión del toro, tanto monocular, como binocular, la lidia no podrá interpretarse en pureza, y que sin el conocimiento e interpretación del centro de gravedad del toro y de su inercia, no podrá entenderse adecuadamente el embroque.

El empleo de los señuelos ocupa una parte importante de la obra, con una descripción precisa y gráfica de las diversas partes de capote y muleta, su utilidad, su manejo, el toque, el trazo, la altura e incluso la biomecánica de cada pase.

La cuarta parte del libro está dedicada la dicotomía que forman el miedo y el valor, con una certera aproximación a los síntomas y efectos del miedo y el modo en que los toreros pueden superarlo e imponer su valor sereno.

Sorprende gratamente que las fuentes que se utilicen para articular el tratado sean de toda solvencia, vanguardistas  y novedosas en el ámbito de la Tauormaquia, como Daniel Kahneman, premio nobel de economía y referencia mundial de la neuroeconomía,  Harriet Lerner, y José Antonio Marina, pensadores de gran predicamento en círculos académicos.

La aproximación intelectual a la lidia es una tarea pendiente, tanto de los aficionados, como de una buena parte de los profesionales, más tendentes a la visceralidad y a invocar a la tradición. Obras como la de Raúl Galindo facilitan este objetivo y aportan rigor al análisis y a la preceptiva del arte de torear.