Octavio Chacón torero de Pamplona

Venía Octavio Chacón a debutar en Pamplona tras catorce años de abstinencia y pronto convenció al festivo público pamplonés de que la espera había sido demasiado larga, y que debe repetir actuación en la siguiente Feria del Toro. Acudió a la plaza con media hora de antelación, se mostró sonriente en el patio de cuadrillas, ofreció su aguerrido perfil a las cámaras, se mostró enigmático en la penumbra de la capilla, departió amable con los aficionados, como si quisiera recuperar el tiempo perdido, hizo el paseo desmonterado, y según salió de toriles el primer toro de Cebada Gago de hincó de rodillas en el tercio y le saludó con una larga cambiada de rodillas que animó más aún el bullicio en los tendidos. Lidió con sentido de los terrenos, lanceó por verónicas, delantales y chicuelinas, pasó de muleta de pie y de rodillas, al natural y en redondo, ensayando el circular invertido y la manoletina con las zapatillas asentadas en la arena, algunas veces mirando al tendido que le jaleaba gozoso. Se desplató temerario, hasta que en un escorzo inverosímil, con la frente ubicada entre los pitones de su primero, fue alcanzado, volteado en el aire y zarandeado, quedando prendido de un pitón por el abdomen en una escena dramática. El público vaticinaba ya dos cornadas, mas volvió en pie y sin mirarse tomó de nuevo los trastos para instrumentar un buen par de series, preámbulo de una estocada que valió por una oreja. Su segundo fue de similar condición al que abrió plaza, descastado, distraído, embistiendo a media altura con muy poco celo, y le recetó similar terapia, basada en el conocimiento de las querencias, el valor y el temple, con un punto de tremendismo en los arrimones finales, sin embargo con y cadencia y armonía en los remates. Octavio Chacón, lego de San Fermín, ha mostrado una gran habilidad para empatizar con los tendidos, ofreciendo técnica, valor e inspiración por partes iguales, y todo apunta a que será en breve torero de Pamplona.

Luis Bolívar, con idéntica antigüedad como matador, frecuenta las grandes ferias, y maneja los recursos técnicos con consumada maestría, no en vano está graduado con el sello de la a coronada. Su toreo ha sido hoy valeroso pero superficial, sin reposo, perdiendo pasos algunas veces, porfiando pases que se frustraban antes del remate, sin lograr la conexión con las peñas que siempre conviene en Pamplona. Ha dispuesto del mejor toro de la corrida, el noble quinto, sin llegar a confiarse, haciendo un toreo de escasa hondura. Se ha tirado a matar a su primero con gran determinación, encunándose muleta en mano, resultando prendido por el chaleco, saliendo ileso providencialmente.

Juan del Álamo ha ganado en el tercer turno una oreja al valor, y ha debido lidiar en el último con un toro tan manso como cornalón, con marcada querencia hacia los chiqueros, que ha dificultado el lucimiento. No ha habido ajuste ni temple, tan sólo la constancia del poder lidiador de su matador que ha obtenido pases a favor de querencia, logrando mantener al toro en los medios.

Pamplona tiene un torero más que añadir a su nómina, pues Octavio Chacón anhela el triunfo en las grandes ferias, y administra el binomio que conforman el valor y la torería con singular pericia.

 

Reseña:

Monumental de Pamplona, 9 de julio de 2018. Lleno en tarde agradable y luminosa.

 

Toros de Cebada Gago, de bella estampa decimonónica, con impresionante arboladura, escurridos de carnes, en tipo de la casa, en capas castañas, cárdenas y negras. Bajos de casta. Primero: Aplaudido de salida, dos puyazos. Descastado, deslucido y distraído. Palmas en el arrastre. Segundo: Dos puyazos. Flojo y noble. Silencio. Tercero: Dos puyazos, uno de ellos trasero y el otro rectificando. Descastado. Silencio. Cuarto: Muy sangrado en dos fuertes puyazos. Descastado. Ovación. Quinto: Dos puyazos traseros. Noble. Palmas al arrastre. Sexto: Dos puyazos, uno de ellos trasero en franca huida, y otro muy duro. Manso y descastado. Silencio.

 

Octavio Chacón, de rosa y oro: Estocada caída (oreja). Gran estocada saliendo trompicado (oreja).

 

Luis Bolívar, de musgo y oro: Estocada casi entera delantera encunándose y cuatro golpes de descabello (silencio). Estocada caída y tendida (silencio).

 

Juan del Álamo, de grana y oro: Estocada (oreja). Estocada y tres golpes de descabello (silencio).

 

Incidencias:

 

Tercera corrida de la Feria de San Fermín.

Octavio Chacón, debutante en La Monumental, abandonó la plaza a hombros por la puerta del encierro.

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura

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