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Ser manso no es tan malo, si se tiene casta

En el año convulso que vive la fiesta ser manso no es tan malo, e incluso, tal y como está el escalafón de figuras, puede que sea una ventaja competitiva para reportar al criador réditos y fama.

En un tiempo como el que corre, en que un ganadero reconoce en un coloquio matutino que elimina las vacas demasiado bravas pues no podrían engendrar productos con el temperamento requerido, es evidente que la bravura no es la meta, y se trata de igualar por abajo, esto es, todos mansos y que cada uno lidie según su propio concepto. Los sabios del toreo admiten desde antiguo que citarse en el ruedo con un toro auténticamente bravo es el mayor envite que puede sufrir un torero, y muchos han sido los que no han querido ver ejemplares así ni en pintura. La bravura exige, puede desbordar, y algunas veces pone en evidencia las carencias lidiadoras de los menos avezados. La mansedumbre, por el contrario, es de común permisiva, pues cabe un pacto de no agresión sin vencedores ni vencidos. También es posible plantear la batalla aunque la otra parte acuda al combate sin convicción ni entrega, generando pasajes de una tauromaquia menor, mas también artística.

El huracán peruano entiende como nadie la nueva doctrina taurómaca pues ayer se fajó con valor y torería con un manso contumaz en su instinto de huida. Le plantó cara, lo enceló en la muleta, pisó terrenos de compromiso y logró por ambos pitones series templadas, plenas de ligazón y mando. Lanceó con ajuste y exposición, se movió por el ruedo con majeza y firmeza de figura mayor. Ofició una lidia emocionante, pues descubrió un hermoso fondo de casta en el manso que hizo sexto, y erigió una vibrante y armónica faena, convirtiendo en belleza la brusca acometida del toro de Victoriano del Río. Se tiró tras la espada con gran decisión y cobró una gran estocada después de un honorable pinchazo en junto al hoyo de las agujas que el presidente de Vista Alegre, don Matías González, premió inopinadamente con doble trofeo.

Sebastián Castella dictó otra lección de la moderna tauromaquia con un manso que entró seis veces al caballo, si bien las cuatro primeras salió rebotado al sentir el hierro en escorzos inverosímiles, y la sexta recibió castigo a favor de querencia. Se vino arriba en el último tercio y embistió con casta y celo, posibilitando el torero hierático que identifica a este torero. Nueva entrega de mando y valor que redunda en el perfil de este matador estoico.

José Garrido, que entró en el cartel en sustitución de Cayetano, quiso justificar la decisión de la Junta y se puso a porta gayola para recibir a su primero, mas éste se lesionó quedando tendido en la arena componiendo junto al torero arrodillado una escena inédita. Construyó dos faenas largas y valerosas, cerca de los pitones que finalizaron en arrimones temerarios, de natural poco plásticos, coronadas con estocadas deficientes, especialmente la infligida a su primero.

Al finalizar el festejo, mientras la excelente banda de música atacaba con pasión las notas del pasodoble “Dauder”, Andrés Roca Rey era paseado a hombros por el ruedo ceniciento, y la sangre de los aficionados bilbaínos ardía por la emoción de un triunfo tan grande como necesario, un rumor se extendía de súbito por la dehesa entre añojos, erales, utreros y vacas en edad de merecer: ser manso no es tan malo, si se tiene casta.

 

Reseña:

 

Plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao, 24 de agosto de 2018, casi tres cuartos del aforo cubierto en tarde nubosa.

 

Toros de Victoriano del Río, 2º, 3º, 5º y 6º; Toros de Cortés, 1º y 4º; y de Encinagrande, 2º bis, jugado como sobrero; de desigual presentación y de juego diverso. Primero: Negro axiblanco. Cuatro picotazos en franca huida, y dos puyazos, el último en chiqueros. Manso y encastado. Ovación en el arrastre. Segundo: Negro listón. Devuelto al corral al lesionarse de manera insólita al recibir una larga cambiada a porta gayola, quedando inmóvil sobre la arena. Segundo bis: Negro listón. Dos puyazos sonando el estribo, el segundo muy trasero. Manso. Pitos. Tercero: Negro bragado. Un puyazo y un picotazo. Manso. Palmas. Cuarto: Burraco. Un puyazo y un picotazo. Noble con poco fondo. Pitos. Quinto: Negro gargantillo, protestado de salida. Un puyazo y un picotazo. Noble y flojo. Pitos. Sexto: Burraco. Un puyazo y un picotazo. Manso y encastado. Ovación al arrastre.

 

Sebastián Castella, de nazareno y oro: Pinchazo y estocada trasera (ovación y saludos). Estocada caída delantera (ovación).

 

José Garrido, de musgo y oro: Espantosa estocada caída, delantera y atravesada (palmas). Estocada casi entera caída, delantera y atravesada (ovación y saludos).

 

Roca Rey, de primera comunión y plata: Media estocada desprendida y un golpe de descabello (ovación y saludos tras aviso). Pinchazo y gran estocada (dos orejas tras aviso).

 

 

Incidencias:

 

Sexta corrida a pie de la Semana Grande de Bilbao.

Andrés Roca Rey salió a hombros de la plaza, y fue arriado junto al monumento a Iván Fandiño, frente al cuál tuvo un instante de recogimiento.

Es el primer matador que sale a hombros de Vista Alegre tras la inauguración del monumento y el instaurador de un gesto que debe convertirse en tradición.

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura

Valores del toreo para emprendedores y profesionales en Bilbao

La Plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao ha sido el escenario escogido para celebrar un seminario sobre “Valores del toreo para emprendedores y profesionales” los días 17 y 18 de noviembre del presente año.

Organizado por la asociación de alumnos del Master en Gestión de Empresas de la Universidad del País Vasco ha contado con la asistencia de doce profesionales de la economía, la medicina, la psicología, el derecho y la ingeniería, comprometidos con sectores diversos, como la informática, la sanidad, la ganadería, la gestión de empresas de servicios, la alimentación y el institucional.

Con la impartición de Javier Bustamante, consultor y formador en Marketing e Innovación con 25 años de experiencia, se han desarrollado dos sesiones dinámicas y participativas, en las que se ha establecido un claro paralelismo entre la comprometida misión del torero y la complejidad de la gestión de las empresas representadas por el grupo.

Valores como la superación del instinto, la pasión, el respeto, el sentido estético, la perseverancia, la concentración, la superación de la adversidad, la asunción del riesgo absoluto, la visualización del resultado y la confianza se han presentado en base a las experiencias y testimonios de los toreros como Joselito, Belmonte, José Tomás, Morante de la Puebla, Iván Fandiño o Curro Díaz; para dotarlos después de un enfoque técnico y científico con las propuestas de reconocidos expertos, como Antonio Damasio, Daniel Kahneman, Martin Lindstrom o Roger Dooley.

Como resultado del seminario cada participante redactó su propio Plan de Mejora Personal, basado en la pasión y el arte del toreo, y en la técnica y la ciencia de la gestión de equipos.

La Plaza de toros de Bilbao se erige así como pionera en el desarrollo de nuevos formatos que difundan la cultura y los valores del toreo, necesarios para ganar el futuro.

En los próximos meses el seminario se celebrará en otras ciudades, para poner el método de mejora al alcance de todos los profesionales interesados en hacer suyo el vital referente del torero.

 

Francisco Montes

para

Toro Cultura

Conmovedora entrega de toreo seco

Venían a matar la de Miura en Bilbao con poco bagaje, los tres legos en la mítica divisa, y dieron una tarde de conmovedora entrega, y por momentos buen toreo. Matar la de Miura en Bilbao fue siempre un grave compromiso, pues salían de chiqueros impetuosos, derribaban a los montados y desarrollaban en los demás tercios una casta fiera que por momentos parecía felina.

Para esta última entrega viajó desde Lora del Río un encierro de impresionante trapío, ovacionado de salida que, salvo el jugado en último turno, resultó áspero y descastado. Con semejante género hubieron de pechar, mas no pareció importarles, tal vez lo sospechaban desde el momento en que cerraron el contrato, pues se pusieron a lidiar, cada uno en su estilo, y dieron una tarde de toreo seco.

Saúl Jiménez Fortes emplea su valor irrefutable para engendrar arte. Se pone firme, hierático, con los talones hundidos en la arena, y pasa a los toros sin reparar en capas ni divisas. Esta tarde ha lidiado con dos hercúleos toros mansos y descastados, los ha conducido con mano de seda, citando con suave toque y embarcando sus tímidas embestidas con largura y regusto torero. Ha entregado su cuerpo a la obra artística que proyecta, y no ha demudado el rostro, allá le prendan los toros o le arrollen. Su discurso ha sido cierto desde que se abrió de capa tras el paseíllo hasta que descabelló el cuarto, sin alharacas ni metáforas, palabra cabal y verbo en gerundio.

Juan Leal se hizo presente en el patio de cuadrillas vistiendo un terno impoluto celeste y oro, cabello rubio sedoso, rostro luminoso y mirada de niño travieso, y sin embargo ha dado una lección de valor que por momentos rayaba en lo temerario, siendo volteado dramáticamente cuando pasaba al segundo. Ha habido más valor que toreo, más porfía que temple, más cercanía que ligazón, si bien habrá de reconocérsele el mérito de aceptar el desafío de Zahariche cuando apenas era su quinto paseíllo de la temporada. Dice Joxin Iriarte que el valor es el fundamento, porque la técnica se aprende. Será que aquí hay torero.

Román, con su melena dorada al viento, su mirada pizpireta y su inquebrantable sonrisa, ha lidiado con majeza al manso berreón que hizo tercero, y toreado, en sentido estricto del término, a un bellísimo cárdeno de impresionante trapío jugado en sexto lugar. Citó con verdad y leve toque, corrió la mano, templó y ligó con inspiración de torero grande. Al natural compuso dos series que pocos del escalafón superior habrían si quiera intentado, con empaque e inspiración propias de un torero en sazón. Se tiró a matar como si le esperara la gloria cobrando una gran estocada que valió un merecido trofeo.

Venían a jugarse la vida y la ganaron, ansiaban el triunfo y lo acariciaron, sueñan con nuevos contratos y deben tenerlos por derecho.

Aquí hay torería y talento para grandes gestas.

 

 

Reseña:

 

Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao, veintisiete de agosto de 2017, un cuarto del aforo cubierto en tarde de tiempo variable.

 

Toros de Miura de impresionante trapío, altos, agalgados, huesudos, degollados, en capas cárdenas y negras. Todos ovacionados de salida, especialmente en sexto, un cárdeno de bella lámina decimonónica. Primero: Un puyazo y un picotazo; flojo y descastado. Palmas al arrastre. Segundo: Dos puyazos; flojo, bronco y descastado. Palmas. Tercero: Un puyazo y un picotazo, flojo, descastado y berreón. Ovación. Cuarto: Un puyazo y un picotazo; flojo, parado, distraído, berreón y descastado. Pitos. Quinto: Dos puyazos; flojo, distraído, manso y descastado. Pitos. Sexto: Dos puyazos empleándose; noble. Ovación.

 

Fortes, de pizarra y plata: Pinchazo al encuentro y estocada (ovación y saludos). Dos pinchazos, estocada trasera y un golpe de descabello (silencio tras aviso).

 

Juan Leal, de celeste y oro: Media estocada (vuelta). Pinchazo y estocada a toma y daca de la que sale golpeado en el pecho (vuelta).

 

Román, de nazareno y oro: Pinchazo hondo y gran estocada (ovación y saludos). Gran estocada (oreja).

 

 

Incidencias:

Última de las Corridas Generales de 2017

Una hora antes de la corrida descargó una fuerte tormenta que retrajo, posiblemente, a muchos aficionados.

Juan Leal y Román hicieron el paseíllo desmonterados, pues se presentaban en esta plaza.

Fortes lo hizo con un capote de paseo de vanguardista diseño sin liar.

 

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura

Descastados

Aunque los taurinos no estén plenamente de acuerdo con el significado del término descastado, es seguro que el cónclave, de manera unánime, convendría que el comportamiento de los toros de El Puerto de San Lorenzo jugados esta tarde sobre el cárdeno albero de Vista Alegre merece semejante calificativo.

Salían con alegría de chiqueros, oteaban telas flameantes y les mostraban la grupa con desprecio, emprendiendo camino opuesto a donde hubiera monteras y capotes. Circundaban el ruedo con majeza charra, vistiendo capas de luto riguroso, y ya tenían el ojo puesto en la puerta por la que salieron, que en lógica bovina habría de devolverles a la dehesa.

Veían las plazas montadas gastando castoreño añejo, artilladas con puyas lacerantes y ponían los pies en polvorosa, en algún caso con evidentes síntomas de pánico, pues en el rostro se les veía a los picadores que iban con la intención de herir, y lo que es peor, de paso calibrar la bravura. Hubo una excepción, que fue el cuarto, quien astilló los burladeros con la penca del rabo enhiesta y empujó con intención en sus dos encuentros con el piquero, si bien devino también en manso por causas aún no del todo aclaradas.

Veían a sus lidiadores, vestidos de sedas y oros rutilantes, muleta en mano, postura aflamencada en el cite, afectación en el rostro, y ánimo de torear y se les venía el cielo encima, pues eso de embestir será para otra estirpe menos lustrosa que la de estos Atanasios, santo y seña de la cabaña brava, que lleva lustros acreditando su reata.

Los matadores anunciados pronto detectaron la catadura del género, y sin embargo hicieron valer el contrato y se pusieron a pegar pases, más derechazos que naturales, más a media altura que por bajo, más protocolarios que emocionantes, más acompañando viajes cansinos que templando embestidas impetuosas.

En semejante trance algunos de los toros reculaban ante las pañosas, y otro, concretamente el cuarto, hizo que se caía, arguyendo la dureza de la lida, y estuvo un rato tumbado para tomar aire y de paso desgastar al rival por el esfuerzo de levantarlo. Hizo amago de volver a echarse, amorcillado, antes de que Ponce entrara a herir, pero el maestro, que en el conocimiento de las intenciones del toro es catedrático, se tiró tras la espada y le ganó la partida en el último suspiro.

A estas horas debe de haber conciliábulo en Puerto de la Calderilla, y ya habrán repasado don Lorenzo y sus hijos el libro de la ganadería, y revisado la críptica fórmula de la casta brava que tan buen resultado ha ofrecido otras tardes. Tal vez hayan llamado a capítulo a algún semental para afearle la conducta, o a alguna vaca por si saltó el cercado y tuvo coyunta con algún torito guapo de media casta. Todo con el rigor solemne que emplea la reconocida familia de criadores charra, devota y practicante del legendario encaste que fundara don Atanasio casi un siglo atrás.

 

Reseña:

 

Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao, veintiseis de agosto de 2017, más de tres cuartos del aforo cubierto en tarde nubosa y agradable.

 

Toros de Puerto de San Lorenzo justos de presentación, con capas negras. Primero: Dos puyazos; abanto, flojo, manso y descastado. Pitos al arrastre. Segundo: Dos puyazos; flojo, manso y descastado. Palmas. Tercero: Dos puyazos, se lesiona en la mano derecha en el segundo tercio y su matador opta por abreviar. Silencio. Cuarto: Dos puyazos empujando; flojo, parado y manso. Pitos. Quinto: Dos puyazos, el segundo en la puerta de chiqueros, de los que sale suelto; manso y descastado. Pitos. Sexto: Dos puyazos; flojo y descastado. Silencio.

 

Enrique Ponce, de azul marino y oro: Pinchazo y gran estocada (ovación y saludos). Estocada trasera desprendida (ovación y saludos).

 

Diego Urdiales, de verde musgo y oro: Estocada (oreja). Cuatro pinchazos, estocada delantera y tres golpes de descabello (silencio).

 

Roca Rey, de teja y oro: Gran estocada saliendo desarmado (silencio). Gran estocada (oreja con petición de la segunda).

 

 

Incidencias:

Se guardó un minuto de silencio en memoria de Dámaso González fallecido esta madrugada.

El público ovacionó a Enrique Ponce tras el paseíllo, quien salió a saludar, invitando a sus compañeros de terna.

 

 

 

Francisco Montes

para Toro Cultura

 

De catafalco y azabache

Alejandro Talavante se ha presentado esta tarde en el patio de cuadrillas de la plaza de toros de Vista Alegre vestido de catafalco y azabache y la afición aún se pregunta por qué.

Lucir un terno así no puede ser casual pues la simbología del vestido de torear es profunda, muestra estados de ánimo, y constituye por si misma toda una declaración de intenciones.

Se aventuraba que podría ser un homenaje a Iván Fandiño, el torero de la tierra muerto en el ruedo dos meses atrás, mas no hubo gesto alguno que lo evidenciara, tanto que el único brindis que realizó no fue al cielo, como hubiera correspondido, sino al generoso público bilbaíno.

Tampoco era fecha aniversario de sucesos luctuosos, al menos que se sepa, luego el luto civil queda también descartado.

Un espectador veterano, conspicuo en historia del toreo, aventuró que tal vez estuviera emulando a Juan León, torero liberal, que en el siglo XIX empleaba ternos así para significar su militancia, mas pronto quedó desacreditado, pues parece poco probable que Talavante, rico y famoso, abrace una causa tan espinosa en el año que corre.

Aún así las hipótesis abiertas son muchas, dado que la simbología de la ausencia de luz es múltiple, y puede hablarse de muerte, que al parecer queda descartada, elegancia y misterio. Tal vez sea en estos dos últimos conceptos donde se pueda enmarcar la obra de Talavante, pues en su primero ha demostrado por qué su Tauromaquia es una de las más reconocidas en el universo taurino.

Este hombre tiene duende, el duende de la elegancia, pues ha citado con decisión, ha corrido la mano con hondura, componiendo figuras de ensueño, ha ligado una serie al natural sublime, y aún tuvo tiempo para instrumentar otra por el pitón derecho que es de lo mejor que se ha visto en estas Corridas Generales.

La dosis de misterio llegaría en la siguiente entrega, pues en el quinto toro, blando y noble como casi todos su hermanos, ha brindado al público para regocijo de los tendidos, y dos minutos después, sin haber tomado siquiera la mano izquierda, se ha ido a por el estoque entre la comprensible irritación del público. Nadie, a fecha de hoy, ha encontrado una explicación razonable a semejante proceder, quedando como único recurso la imprevisibilidad de los genios.

El Juli comparecía por segunda y última vez en esta edición de las Corridas Generales y volvió a desplegar su Tauromaquia habitual, plena de dominio, que finaliza en la distancia más corta posible, ganando todo el terreno al toro, que en su levedad de ánimo, acaba desbordado. Es lo que se llama “la faena de El Juli”, que es aclamada por todo el orbe taurino cuando la corona con una estocada efectiva.

José Garrido tiene cartel en Bilbao, y muchos partidarios que le vieron despedirse de novillero en esta plaza matando seis utreros en matinal de apoteosis. Esta tarde ha dispuesto de un excelente toro que hacía tercero, bravo y noble como para llevárselo a casa toreando. Su trasteo sobre ambas manos ha sido aseado, y por momentos plástico y emotivo, si bien ha faltado profundidad y quietud en una faena que pudo haber sido de triunfo grande.

Horas después de concluida la función, en los mentideros taurinos de Bilbao aún se debate sobre el proceder de Talavante, mas no será sencillo desentrañar el misterio, porque el misterio es de natural insondable, como lo es el arte sublime del genio catafalco y azabache.

 

 

Reseña:

 

Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao, veinticuatro de agosto de 2017, algo más de la mitad del aforo cubierto en tarde nubosa y agradable.

 

Toros de Domingo Hernández y Garcigrande (1º), bien presentados, corpudos, armónicos, con capas casi siempre castañas. Primero: Un puyazo y un picotazo; flojo y descastado. Pitos al arrastre. Segundo: Dos puyazos; flojo y noble. Aplausos. Tercero: Dos puyazos y otro leve encuentro con el caballo; bravo y noble. Gran ovación. Cuarto: Dos puyazos; flojo y noble. Ovación. Quinto: Dos puyazos; flojo noble. División de opiniones. Sexto: Dos puyazos; flojo y noble. Silencio.

 

El Juli, de grana y oro: Estocada casi entera (silencio). Pinchazo y estocada (ovación y saludos).

 

Alejandro Talavante, de catafalco y azabache: Estocada casi entera desprendida (ovación y saludos). Estocada desprendida y tres golpes de descabello (bronca)

 

José Garrido, de grana y oro: Pinchazo y estocada al encuentro (ovación y saludos). Estocada (silencio).

 

Incidencias:

La banda de música ofreció, una vez más, un recital de música taurina.

 

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura

Manuel Escribano hace el toreo

Manuel Escribano lancea al aire en tablas mientras los areneros acondicionan el ruedo y suenan las notas festivas de un pasodoble. Mira hacia chiqueros con disimulo, baja levemente la cabeza, toma el capote con su mano izquierda y se dirige con gesto solemne y breve balanceo del brazo derecho hacia toriles. Se para junto a la segunda raya, despliega la capa con una sola mano en movimiento lento y calculado, la prende con las dos, la lanza levemente hacia delante dándole vuelo, y se hinca de rodillas, montera calada, rostro lívido y labios apretados con fuerza. Da la orden de que se abra el portón con un gesto nimio, y aún tiene tiempo de mirar al tendido, a diestra y siniestra brindando al público lo que allá vaya a ocurrir. Aún tarda unos segundos en comparecer Botijero, y los tímpanos del torero son un instrumento de percusión. Recorre su espalda un cosquilleo gélido y su sangre se sabe envenenada por el miedo. Media tonelada larga de músculo y pedernal en forma de toro de Victorino se adivina en movimiento entre la oscuridad y el polvo. Se viene. Se viene con velocidad endiablada, sale a la luz y acomete con furia sobre el torero, que lanza una larga para descarrilar el tren en un instante de angustia. El toro pasa y sale suelto. Ganan el tercio y lancea a la verónica jugando los brazos con hondura. Clava tres pares de banderillas, el segundo asomándose al balcón y el tercero por los adentros, chocando con la barrera en un espacio inverosímil. Toma la muleta, ciñe naturales, se estira en redondo, remata con pases de pecho ortodoxos, conduce al toro y lo domina. Templa con la muleta en trasteo clásico, sin aspavientos, de toreo seco y ritmo lento, sin artificio. Suena Nerva y la plaza paladea el aroma a almizcle y maderas nobles de la faena sobria de Manuel Escribano. Se hace el silencio y de nuevo el corazón del torero se desata, hay que matar, y ensaya el volapié con tal fe que, de pinchar en hueso, podría haberlo esquirlado. Sin embargo cobra una estocada canónica que es una escultura. El toreo ya está hecho. Quien lo haya entendido que lo premie, y quien no que lo demande. Toreo sin retórica, sin una palabra de sobra, pero todas de verdad.

Diego Urdiales ganó una oreja como premio a su toreo clásico y a la torería que esparce en el aire desde el momento mismo que comienza el paseíllo. Torero diferente que siempre interesa pues el juego de sus muñecas desprende aroma a romero.

Paco Ureña plantó cara a su lote con su depurada técnica y entrega habitual, y pudo ligar una serie al natural en su primero, de corto recorrido y escaso celo, que fue el prólogo de una gran estocada, que por si misma valía una oreja.

Pero el toreo estaba ya hecho.

 

Reseña:

Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao, veintitrés de agosto de 2017, la mitad del aforo cubierto en tarde cárdena y agradable.

 

Toros de Victorino Martín, de excelente presentación, cárdenos y entrepelados, asaltillados, musculados y finos de cabos. Primero: Dos puyazos; bronco, duro de pezuña y correoso. Pitos al arrastre. Segundo: Dos puyazos; parado, sin codicia. División de opiniones. Tercero: Dos puyazos; flojo y noble. Ovación. Cuarto: Un puyazo y un picotazo; flojo, noble. Ovación. Quinto: Dos puyazos; bravo, noble, de alegre embestida. Ovación. Sexto: Devuelto al lesionarse de salida. Sexto bis: De Salvador Domecq. Un puyazo y un picotazo; flojo y de mal estilo. Silencio.

 

Diego Urdiales , de turquesa y oro: Estocada (aplausos). Pinchazo y estocada (oreja tras aviso).

 

Manuel Escribano, de nazareno y oro: Dos pinchazos, media estocada y dos golpes de descabello (ovación y saludos). Gran estocada (oreja con fuerte petición de la segunda)

 

Paco Ureña, de caña y oro: Gran estocada (oreja). Pinchazo, pinchazo hondo y tres golpes de descabello (silencio).

 

 

Incidencias:

Los toreros hicieron el paseíllo desmonterados en recuerdo de Iván Fandiño.

El público sacó a saludar a Diego Urdiales en los prolegómenos reconociendo su excelente actuación de la feria precedente. El torero invitó a sus compañeros a compartir la ovación.

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura

La neotauromaquia es así de previsible

La neotauromaquia, que consiste en lidiar toros escasos de casta y poder por figuras rutilantes, tiene como principal ventaja que el resultado artístico está casi asegurado desde que uno pasa por taquilla y compra su boleto. Pueden concederse más o menos orejas, pues e ángulo de ataque de los aceros y la última arrancada del toro son aún un misterio, mas el sentido de la lidia y su sustancia son casi ciencia.

El caso de esta tarde en Bilbao es paradigmático. Se anunciaban toros de Jandilla, y el aficionado sabe bien que se trata de un hierro que ha lidiado toros de mucho interés, bravos y encastados, si bien en la versión “neo” saltan al ruedo con el objetivo prioritario de no ser molestados. Acudían renqueantes a los señuelos, sin mostrar ningún interés por acometer, abdicando del espíritu indómito de sus ancestros, y a la segunda carrera ya mostraban signos de agotamiento.

Con semejante ganado, el poderío tantas veces glosado de El Juli estuvo de más, pues no hace falta tanto magisterio para poder a quien ya está derrotado. Su primero tuvo además feo estilo, e hizo bien en abreviar, pues poco toreo podía ofrecerse ante tan poca casta. Sin embargo en el segundo realizó una faena más larga, en la que pronto ganó terreno, exhibió temple y dominio, y acabó apabullando al de Jandilla a escasos centímetros de los pitones.

Perera torea con tal naturalidad que viéndole parece que fuera fácil. Esta tarde ha hecho su faena, la que el aficionado conoce y el público espera. Perera saca el compás, calcula los ángulos, tira tres líneas imaginarias sobre el ruedo, y ya se sabe dónde va a comenzar el trasteo, y cómo y dónde va a terminar. Saluda con pases cambiados en el mismo platillo, que combina con fases de trasteo periférico, para finalizar con el toreo encimista, que bien domina, y por momentos parece temerario.

El papel de Roca Rey en este nuevo universo taurino es el de el joven con talento que aspira a encabezar el escalafón. Su libreto es simple y contiene cuatro capítulos que son el valor, la serenidad, una buena técnica y la ambición. Podrá pensarse que el temario del toreo clásico es más extenso y profundo, si bien en la neotauromaquia no es preciso saber más para transitar con éxito por las plazas, al calor de los públicos festivos y generosos.

Hoy, en la en otro tiempo cátedra del Norte, ha tenido lugar la perfecta escenificación de una entrega de neotauromaquia, con interpretaciones fieles a los papeles de cada actuante. El resultado ha sido el que se preveía y el público deseaba. Muchos han salido con gesto de alegría. Se ignora cuántos volverán.

 

Reseña:

 

Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao, veintidós de agosto de 2017, más de tres cuartos de aforo cubierto en tarde soleada y agradable.

 

Toros de Jandilla, desigualmente presentados, justos de trapío; flojos y descastados salvo el sexto. Primero: Dos puyazos; flojo, de viaje corto, sin descolgar, descastado. Pitos al arrastre. Segundo: Un puyazo y un picotazo; flojo y noble. Palmas. Tercero: Dos puyazos; noble y de alegre embestida. Ovación. Cuarto: Dos puyazos; flojo y noble. Palmas. Quinto: Dos puyazos; noble, de alegre embestida, claudica pronto. Palmas. Sexto: Un puyazo y un picotazo; pronto, de alegre embestida y noble. Gran ovación.

 

El Juli , de perla y oro: Estocada trasera, caída y atravesada (silencio). Tres pinchazos, estocada caía y un golpe de descabello (ovación y saludos tras aviso).

 

Miguel Ángel Perera, de plomo y oro: Pinchazo y estocada caída (ovación y saludos). Pinchazo y estocada trasera tendida (ovación y saludos tras aviso)

 

Roca Rey, de pizarra y oro: Gran estocada (oreja). Pinchazo y estocada (oreja tras aviso).

 

 

Incidencias:

La banda de música ofreció un excelente concierto de pasodobles.

 

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura

Iván Fandiño es honrado por Curro Díaz

Una cultura es tan fuerte y duradera como grande el respeto y admiración que tenga por sus héroes. Un héroe es un patrimonio cultural de un valor incalculable, que cualquier colectivo desea tener, que debe ser honrado y recordado con grandeza y emoción. El toreo tiene desde hace dos meses un nuevo héroe, Iván Fandiño, que hoy certificaba su muerte taurina al cumplirse su último contrato y su última presencia en los carteles de una feria importante. En los últimos días se han sucedido los actos en Bilbao para honrar su figura, y la de esta tarde ha sido la corrida homenaje al torero muerto, ya que estaba anunciado precisamente en este cartel. Todas las iniciativas son bienvenidas, mas la figura del torero de Orduña, cuyos valores y trayectoria le avalan, merece un monumento para que quede constancia indeleble para los restos de que existió, actuó y triunfó.

Que Curro Díaz toree con desmayo y mando, inspirado por las musas que lleva en sus propias entrañas no es novedad. Hoy, sin embargo, ha realizado la sustitución más amarga de su vida, y ha sentido toda la emoción que emana del Agur Jaunak, interpretado por la banda, lo mismo que el pasodoble Iván Fandiño, con que se ha amenizado el paseíllo. Brindó al cielo el primero, incierto, distraído, que no se ha empleado, y no posibilitó el lucimiento. Pasó al cuarto, manso en los primeros tercios que se desplazó con cierta nobleza en el último, con el arte que comienza a tener marchamo propio y predicamento en todo el orbe taurino. Naturalidad, desmayo, profundidad e inspiración son las señas de identidad de este torero que es ya un artista de culto.

Joselito Adame solemniza la lidia como si cada serie requiriese un periodo de reflexión previo por parte del público. Tal vez esté en lo cierto y convenga algo más de pensamiento, especialmente cuando se ciñe la chicuelina con tanto ajuste, o se torea por delantales midiendo los tiempos con semejante precisión. Sus trasteos fueron alegres, con la serenidad propia de este matador, destacando los estatuarios plenos de quietud y ajuste que interpretó en el quinto. Sin embargo sus dos descastados toros pronto claudicaron, y no tuvo otra opción que el toreo encimista y extractivo del que es también un consumado especialista. Mató mal, especialmente a su primero, y escuchó una ovación en el que cerraba turno.

Juan del Álamo llevaba prendido en su manga derecha un crespón negro en recuerdo al torero homenajeado, con quien compartió cartel la tarde aciaga de Aire Sur LÁdour, y tuvo el dudoso privilegio de estoquear a Provechito. La levedad de la casta de sus toros ha hecho imposible el lucimiento, si bien dio muestras evidentes de su depurada técnica, de su voluntad de agradar, y de el valor que resulta necesario para lidiar con el sexto en el terreno que lo hizo.

La muerte taurina de Iván Fandiño, certificada ayer en Vista Alegre, debe ser la última, evitando así la muerte definitiva, que es la muerte del olvido.

Larga vida a la memoria de Iván Fandiño.

 

Reseña:

 

Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao, veintiuno de agosto de 2017, casi medio aforo cubierto en tarde luminosa de calor sofocante.

 

Toros de Alcurrucén, desigualmente presentados, casi todos con trapío, finos de cabos; mansos y descastados. Primero: Dos puyazos; distraído, incierto, sin descolgar. Palmas y pitos al arrastre. Segundo: Dos duros puyazos; abanto, parado, distraído, con la cara alta. Palmas y pitos. Tercero: Dos picotazos; de viaje corto, deslucido, parado, descastado. Palmas. Cuarto: Dos puyazos traseros; manso y noble. Quinto: Cornicorto. Un puyazo y un picotazo; flojo y descastado. Sexto: Dos puyazos; parado, descastado y geniudo.

 

Curro Díaz (en sustitución de Iván Fandiño, muerto corneado el pasado día 17 de junio), de azul turquesa y oro: Casi media estocada, pinchazo, pinchazo hondo y estocada (silencio tras aviso). Metisaca, estocada fulminante (oreja).

 

Joselito Adame, de coral y oro: Pinchazo y bajonazo (silencio). Metisaca y estocada (ovación)

 

Juan del Álamo, de grana y oro: Estocada casi entera (vuelta al ruedo). Pinchazo y estocada trasera caída (silencio).

 

 

Incidencias:

Tercer festejo de abono de las Corridas Generales.

Homenaje a Iván Fandiño, que estaba anunciado para lidiar esta tarde.

Antes de iniciarse se interpretó el Agur Jaunak en memoria del torero corneado mortalmente hace dos meses, y se realizó el paseíllo al son del pasodoble del matador de Orduña.

En el patio de cuadrillas se proyectaban imágenes del torero muerto en el ruedo en una pantalla gigante.

Juan del Álamo, que compartía cartel con Fandiño la tarde del 17 de junio y estoqueó a Provechito, lucía un crespón negro en la manga derecha.

 

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura

“La fiesta necesita militantes de la Tauromaquia”

Antonio Fernández Casado acude puntual a su cita con Toro Cultura. Nos ha emplazado en el Hotel Carlton de Bilbao, en cuyo ascensor acaba de dejar a Eduardo Miura, y se presenta sonriente en el hall, espacio en el que tendrá lugar la entrevista. Es un hombre elegante y cortés cuyo vínculo con la Tauromaquia es práctico y teórico al mismo tiempo, puesto que en los años setenta quiso ser torero y dedicó cuatro temporadas a capeas y novilladas, y en la actualidad trabaja por entender de la manera más precisa la cultura del toreo y difundirla. Estamos por tanto ante un hombre con criterio, conocedor de todos los registros de la fiesta, escritor de notables libros taurinos, que no escatima esfuerzos y pone su experiencia empresarial al servicio de su pasión, el toreo, y de su club, del Club Cocherito de Bilbao.

 

Señor Fernández Casado, usted habla de la necesidad de modernizar el espectáculo para ganar el futuro. ¿Qué medidas cree que deben implementarse?

Es innegable que hay que modernizar el espectáculo. En el fútbol hay palcos confortables llenos de recursos para el aficionado. No sería complicado facilitar información en las corridas mediante pantallas gigantes, sobre cómo se llama el toro, de qué ganadería es, quién le da capa, quién parea. En la plaza ya no te dan ni el programa de mano, cosa necesaria ya que no todo el mundo es aficionado. Antes de la corrida podrían dar imágenes del apartado. Al final de la corrida puede ofrecerse entradas en promoción a precios atractivos para la corrida del día siguiente. Es cuestión de ponerse a pensar y tener voluntad de mejora. Este espectáculo no evoluciona como los tiempos exigen. Algo tan simple como marcar las rayas de picadores con una regadera de cal ya no es castizo, es anticuado y cutre. El espectáculo tiene que reinventarse y renovarse de manera decidida.

Produce envidia el futbol, que genera en derechos televisivos de 1.000 millones, que va a pagar telefónica y va a repartirse de manera que pueda aumentar su presencia en la sociedad.

Sin embargo la única cadena de toros es de pago y no todos los aficionados tienen acceso a la misma.

Falta una federación, una estructura organizativa como tiene el futbol que represente a la actividad y trabaje por su promoción y se erija en referente para abordar las cuestiones que afectan al toreo. Hay que generar un fondo para financiar las novilladas y las escuelas taurinas.

Hay muchos alcaldes que dicen sí a los toros “mientras no cueste dinero”, sin embargo para otras manifestaciones culturales como ópera sí hay dinero, para cinco o seis mil personas hay ayudas para que les salga barato el abono. La Tauromaquia no recibe un trato equitativo y es preciso disponer de organización y representación para hacer valer sus derechos.

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En este contexto parece difícil que surjan nuevos aficionados y espirantes a torero.

Así es. En el Cocherito va a haber en breve un coloquio sobre “Formación en los toros versus formación en el futbol”. Vamos a comparar y creo que las diferencias serán notables. Vendrán José Ignacio Sánchez de la Escuela Taurina de Salamanca y un representante de Lezama. Pretendemos que la formación en Tauromaquia sea considerada oficialmente Formación Profesional, pero el Gobieno Vasco no parece muy dispuesto. Si no hay estructura de formación es imposible que salgan buenos toreros, para todo hace falta una base y una estructura.

 

Estoy de acuerdo, si bien la dificultad que tienen los chavales para hacerse toreros me preocupa menos que la imagen de la fiesta y el antitaurinismo.

Javier Marías escribió en El País que no entiende como en Cataluña un argentino puede acabar con una fiesta con tanta tradición. Tampoco que un animalista agreda a un aficionado tirándole una piedra a la cabeza. Es una voz autorizada y reconocida. Hay que buscar estas fuentes y estos testimonios de personas independientes y difundirlos.

Hay que ser activistas, hay que ser militantes. Ya no vale con ser aficionado, hay que apoyarse en gente como Marías, personas progresistas que escriben en medios progresistas. Hay que ser más proactivos, no podemos asumir lo que está pasando.

 

La prohibición de celebrar corridas en San Sebastián es un hecho doloroso para todos los aficionados, especialmente los vascos. ¿Qué se siente desde una ciudad próxima como Bilbao?

Cuando me enteré de que en San Sebastián prohibían los toros me puse a escribir sobre la fiesta en Guipúzcoa y presenté el libro en Donostia el día en que debía iniciarse la feria. Los políticos no ayudan o directamente perjudican a los toros. La clave está en ser activos, difundir nuestro mensaje y ganar la opinión pública.

A los prohibicionistas de Bildu les propongo que vean el toro en el campo y lo comprendan y que después opinen. Tenemos el ejemplo de Bergamín, autor de grandes obras sobre la Tauromaquia, quien el final de sus días se radicaliza en el independentismo, se va a vivir a Fuenterrabía y sigue siendo un intelectual excelente. No debe ser una cuestión política si no de sensibilidad artística.

Hay que valerse de esos testimonios y estas experiencias para demostrar que el toreo es universal, hay que reivindicar la dimensión cultural del toreo.

 

Los toros y la literatura han tenido siempre una relación muy fluida que puede ser interesante en un momento como este.

Sin duda. Nosotros inauguramos en mayo en primer club de lectura taurina del mundo. Tenemos a Blasco Ibáñez, a Bergamín, a García Lorca, a Pérez de Ayala, a Hemingway. Personas de alto nivel intelectual sin condicionantes políticos. La idea es que los socios lean el libro y opinen en un debate abierto.

También vamos a contar con un actor que lea poesía en nuestra biblioteca.

Habrá además un ciclo de cine y toros. Hay películas muy malas sobre toros, rancias como su época. Sin embargo hemos localizado una película en la que Blasco Ibáñez es guionista, vamos a hacer una selección y proyectar las mejores.

Este año además de dar el premio al toro más bravo, lo que siempre está bien en Bilbao, el Club Cocherito va a premiar a la mejor crónica taurina y a la mejor fotografía de la feria. Hay muchos aficionados a la fotografía y pueden disfrutar persiguiendo el premio. Tiene que explotarse todo lo que rodea a la fiesta, que es rico y plural.

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La crónica taurina, siempre subjetiva y muchas veces polémica.

Yo conservo todas las crónicas de Cañabate y de Joaquín Vidal sobre los toros en Bilbao, todas seguidas, es pasmoso ver su evolución. De Navalón tengo muchas cosas, pero no todas su crónicas. Cañabate, por ejemplo, machacaba a El Cordobés, luego un poco a Camino, según evolucionaba su toreo y la visión del cronista.

Con Joaquín Vidal tenía muy buena relación cuando yo dirigía el hotel Ercilla. Nadie le conocía físicamente, algunos me preguntaban por él. Era muy independiente, casi no hacía vida en el hotel y tenías sus filias y sus fobias. Su historia personal es interesante ya que había trabajado de chaval en el periódico Hierro, haciendo trabajos manuales, alejados de la redacción. Luego pasó a escribir en varios diarios y alguna buena novela, manejando el castellano con una enorme precisión.

 

¿Qué planes de futuro tienen usted y su equipo para el Club Cocherito de Bilbao?

En mi discurso de acceso a la presidencia dije que no basta con ser aficionados, hay que ser activistas taurinos, hay que dar un paso más, y el club debe hacer activismo taurino.

Queremos llegar la los 2.000 socios desde los 1.200 que hay hoy.

Queremos que el boletín no se utilice para publicar fotos de la junta. Hay que darle un contenido de interés para difundir la fiesta. Trajimos a Pablo Bergés, que es de Bilbao, e hicimos un debate sobre “Blancanieves”. Queremos traer a Paz Vega, intérprete de “Matador”, y también a Juan Echanove, que actuó en la película “Manolete”.

Hemos generado un debate político invitando a representantes de los diversos partidos. HB es abiertamente prohibicionista; Podemos tiene una postura ambigua; mientras que PNV, PP, PSOE y Vox son partidarios de la Tauromaquia. Hubo bronca con la representante de Batasuna ya que se posicionaba en contra de la muerte de los animales y el candidato de VOX le afeó que hayan apoyado el tiro en la nuca a las personas durante tanto tiempo.

Este año vamos también a crear un txoko, o taberna taurina para que los socios y sus amigos disfruten de la gastronomía del toro.

Vamos a recuperar los de fondos de pintura de que dispone el club y los vamos a exponer en nuestros salones. Queremos además un mayor protagonismo en la Semana Grande, organizando coloquios que aún están aún por definir. Nuestra meta es llegar al público neutro, al que no aborrece la fiesta para mostrársela y que opine si quiere.

Hemos mandado recientemente un carta a los periódicos de Bilbao demandando espacio taurino todo el año, para mantener el pulso en los medios. Aún no hemos tenido respuesta pero esperamos conseguir algo también en esa línea.

Otro proyecto muy querido es la creación de una escuela de Tauromaquia en Bilbao. Es inconcebible que una plaza de primera no tenga un foro así, y hay chavales que quieren ser figuras de esto.

En otro orden también pretendemos descuentos en los abonos para la Semana Grande para los socios del Cocherito.

Del mismo modo creemos que será bueno conseguir la elección democrática de los cuatro representantes de la afición en la Junta Administrativa, en lo que el Club tendría mucho que decir.

La modernización de la fiesta en Bilbao exige también el cubrimiento de la plaza, como ocurre en Vitoria, Logroño, San Sebastián, etc. Sabemos que las últimas temporadas no han sido muy boyantes, pero consideramos que es una medida necesaria.

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Son muchas novedades que propone, algunas tal vez mal entendidas por las fuerzas vivas del negocio taurino.

Yo creo que la fiesta necesita un Podemos taurino, un movimiento regenerador, inspirado de abajo hacia arriba que oxigene el entramado y lo haga más saludable.

En el fondo es necesaria una reinvención, el modelo tradicional no sirve y hay que cambiarlo por uno nuevo.

En este sentido el club Cocherito se ha propuesto escribir un libro blanco sobre la fiesta, que analice todo el fenómeno, desde la crianza del toro, la formación de un torero, la lidia, la economía del toro, su carácter ecológico, el comportamiento del público, la internacionalización del espectáculo, el impacto de internet… todo lo que es importante en la fiesta. Será el libro blanco de la reestructuración.

Cuento para ello con ocho profesores universitarios comprometidos con el libro. Aún no he elegido la Universidad que debe canalizarlo, si bien hay dos candidatas, una pública y una privada. Lo que es seguro es que formaremos un buen grupo con alumnos que lo desarrollen y profesores que lo coordinen.

 

Ese libro puede ser un referente necesario en poco tiempo.

Claro. Es necesario un cambio de modelo. Hay clubs de futbol que son Sociedades Anónimas, e incluso en Inglaterra algunos cotizan en bolsa. Así es como se hace grande una actividad. Hace falta gente que venga de la empresa, expertos en marketing, profesionales de la formación, personas que, conociendo o no los toros, aporten un nuevo discurso.

 

Las novedades que admite el espectáculo actual, que casi no ha evolucionado en un siglo, son muchas.

Nosotros hemos pensado en algunas como un mano a mano entre Estrella Morante y su marido, Javier Conde. Seguro que llenarían un plaza de toros con canción y toreo.

Plácido Domingo canta óperas de inspiración taurina. ¿Por qué no con corridas de toros?

Salvador Távora nos aportará mil ideas sobre escenografía. Las opciones son muchas. Hace falta voluntad e imaginación.

 

Otra de las cuestiones candentes es el relevo generacional ¿cree que es momento de acercar a lo niños a los toros?

Sí, y tenemos ejemplos sugerentes en el plan francés, financiado por las taquillas, los toreros y los ganaderos con aportaciones porcentuales estipuladas de forma consensuada.

Sus objetivos son defenderse de los ataques anti y difundir la fiesta, entre otros con lo niños, para eso están realizando un museo ambulante, con toros disecados a tamaño natural. Es preciso acerca a los más jóvenes, pero en España la gente no va a ver el campo, sólo los jóvenes franceses visitan las dehesas con asiduidad.

Esto hay que hacerlo sutilmente para que cada uno se forme su propia opinión. Por nuestra parte facilitamos visitas a club a todo aquel que quiera conocerlo y comprender un poco mejor el toreo.

 

El patrimonio artístico del Cocherito hace recomendable la visita incluso a los no aficionados.

Creo que sí. En el libro de firmas hay una dedicatoria de Juan Belmonte, queremos estudiarlo y mostrarlo al mundo, porque seguramente habrá otras de interés histórico. En nuestros salones hay cuadros de Losada, Zuloaga, Roberto Domingo, García Campos, Latorre, etc. Son obras de gran relevancia que todos los que quieran están invitados a contemplar.

 

¿Cómo se hizo aficionado?

De casualidad. Yo vivía en Santurce y después de las novilladas, echaban vaquillas. Tenía entonces 14 años. Luego fui a Portugalete, también a las vaquillas, empecé a conocer gente que quería ser torero, como Astorqui, Cocherito II, Herrerita y me aficioné. Toreé unas 50 novilladas sin, en Bilbao, Salamanca, La Rioja y Navarra. El tiempo pasa rápido y me planté con con 21 años y había que decidir si dar el salto o dejarlo. Mi padre no entendía mi afición y no recibí mucho apoyo salvo de un grupo de veinte aficionados de Bilbao que me patrocinaban. En ese momento buscamos un apoderado. Nos pedían 1 millón de pesetas en los años 70 para torear 12 novilladas con picadores y la presentación en Vistalegre en Madrid. Era dinero. El grupo de 20 no era unánime. Unos decían que sí y otros que no. No estaba claro. Yo no iba a ser banderillero, así que para ser del montón, pensé que era mejor dejarlo. En esto hay que estar arriba o quitarse. En cualquier caso viví unos años maravillosos, iba en invierno a Salamanca y respiraba el toreo. Estuve 3 o 4 temporadas, hasta que a los 21 lo dejé. Vivía en la Fuente de San Esteban, iba a torear con Paco Pallarés y Julio Robles a Campocerrado en sesiones largas e intensas. Fueron grandes años que recuerdo muy bien.

 

Una vez que se desvanece el sueño usted viaja por Europa para aprender idiomas y se forma en técnicas de gestión de empresas, de lo que hace su profesión. Si embargo lo que más me gusta en leer y escribir de toros.

Me sigue interesando ir a los toros y reconozco que soy de Ordóñez. La suya era otra manera de interpretar el toreo. He leído para conocer a los que no he visto y creo que lo he leído todo. Tengo el impulso de comprender cómo eran y cómo toreaban. Me interesa sobre todo el toro, también el torero, pero el toro es otra cosa. Tiene que ser íntegro. Voy a todas la corridas toristas porque me emocionan. Llevo 50 años viendo toros, he toreado mucho en el campo y lo que se siente delante de un animal bravo es incomparable.

En los últimos años voy a los toros de forma selectiva. Me interesan más las novilladas que las corridas porque hay que descubrir nuevos valores. Hay algunos toreros veteranos a los que me cuesta ir a ver. Son reiterativos y muy conservadores y algunos demasiado fáciles. Ponce es tan fácil que podía haber sido un matador de leyenda, pero esa facilidad le ha evitado esfuerzos. Paco Camino veía el toro muy pronto, tenía una mente privilegiada para eso, mientras que muchos toreos actuales prueban demasiado, les cuesta entender el toro y le restan emoción a la lidia.

 

¿Quiénes le llaman la atención del escalafón actual?

Talavante a veces. Morante es buen torero, José Tomas también, Perera es muy fácil. Ponce no va a descubrir nada nuevo ya, Manzanares con 33 años tampoco. Curro y Paula eran pura intuición. Los toreros, como los deportistas, tienen una época de rendimiento, si empiezan pronto acaban también pronto. Hay toreros que van subiendo y luego van cayendo más o menos rápido. Garrido me gusta. ¿Cuánto hace que un novillero no sale a hombros en la misma temporada en Valencia, Sevilla, Bilbao, matando 6 toros, y corta un oreja en Madrid? Este año le ponen en Sevilla y no ha vuelto a torear. Me anuncian a Garrido en Madrid y voy antes que a ver a Ponce. Ferrera lleva ya mucho tiempo y está ya muy visto. Fandiño tocó techo el año pasado y ha empezado a bajar. La encerrona en Las Ventas de marzo estuvo bien vendida, pero le dejó tocado en el ánimo. Ese planteamiento no es para él, habría sido mejor un mano a mano. Encerrarse con seis toros en Madrid es una apuesta enorme. Estuvo toda la tarde esperando a ver si el siguiente toro era mejor, pero no se produjo el triunfo. Creo que hay que apostar por los chavales creando una liga de toreros jóvenes. Es una profesión muy complicada en la que el torero pasa mucho miedo. Garrido decía que no tiene miedo a que le coja el toro, sino a que le pase lo que le ocurrió a Nimeño o a Julio Robles. El final de los dos fue muy amargo, fue una depresión constante. Julio Robles era mi amigo, pero no fui a verle en la silla de ruedas, conociéndole no me parecía adecuado verle así.

 

En veinte años en la dirección del Ercilla, el hotel de los toreros en Bilbao, habrá presenciado cientos de sucesos y anécdotas. ¿Puede contarnos alguna?

El Ercilla tenía un médico, el doctor Abásolo que vivía en Ercilla 37, junto al hotel. Cuando teníamos un huésped enfermo le llamábamos para que le atendiera. Un día de corrida, a finales de agosto, a las 10 de la mañana llama Chopera diciendo que había que subir a ver a Antoñete. Subió el doctor y le dijo que no podía torear esa tarde por una insuficiencia respiratoria y que lo mejor que podía hacer es ir a dar una vuelta por el monte. Habían estado toda la noche jugando, bebiendo y fumando. Le auscultó y le dijo que fuera a oxigenarse a Archanda. Estaba completamente intoxicando.

También he sabido de intentos de agresión a Navalón e incluso gente que buscaba a Vidal para darle. Los dos eran muy polémicos y había quien no les quería bien.

Los mozos de espadas dejaban en recepción sobres con entradas para los periodistas y el periodista le decía al conserje que las vendiera. Mínimo dos entradas, por tres toreros son seis, lo que tarde a tarde hace un dinero. No sé si en el sobre había además una cantidad en metálico.

 

¿Cómo es el momento en que el torero sale del hotel para ir a la plaza?

Es durísimo. Yo subía a la habitación a saludar a amigos como Julio Robles, Dámaso Gómez o El Regio. No se puede hablar con ellos. No ven ni oyen. No se les puede hablar. Cuando sale el toro se les pasa todo. Son momentos de enorme tensión, los patios de caballos deberían ser sólo para los toreros. Quieren tranquilidad, pasan mucho miedo, un miedo terrible.

 

En su condición de promotor y gestor de empresas hoteleras seguro que tiene un criterio claro sobre la convergencia del turismo con la Tauromaquia.

Cada vez es más difícil encontrar un hotel donde vendan entradas para las corridas. Los grandes operadores “on line” como Booking no venden entradas para los toros. Los portales como El Corte Inglés tampoco. Venden tickets para todo tipo de espectáculos salvo para los toros. Es decimonónico. No existe la entrada digital que se descarga en el teléfono, como para ir al cine. En Baleares y Canarias no se dan toros pese a la gran afluencia de extranjeros. Sin embargo la Plaza de Las Ventas es visitada por miles de turistas en cualquier época del año, pero no se les ofrece entradas para ir a los toros. Es algo difícil de entender y representa otro terreno en el que la fiesta puede generar valor.

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Señor Fernández Casado, gracias por compartir su criterio con nuestros lectores y le deseamos éxito en la gestión del Club Cocherito y en la difusión de la cultura de la fiesta.

Gracias a vosotros y también os aliento en vuestra militancia a favor de la Tauromaquia.

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