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Emilio de Justo matador de toros

Este hombre de rostro enjuto, mirada grave y fina figura, lidia con el rigor que se atribuye a su condición de matador de toros, recreando la tauromaquia clásica, sin efectismo, que le confiere el rango de artista.

Comparece en los patios de cuadrillas, habitualmente vestido de marino y oro, se aloja en un lugar discreto, departe con quien se le acerca, cuando se cumple la hora se cala despacioso la montera, se lía la seda de paseo y ya está su corazón palpitando al compás de la faena que le dicta su inspiración.

Recibe con garbo, dirige la lidia, dosifica el castigo, ordena sin estridencias a sus peones y se apresta a tomar la franela y el acero citándose con el estro cada tarde sin importar el nombre de la plaza ni la divisa que lucen los toros al saltar a la arena.

Hoy en el diminuto coso de Azpeitia ha impartido otra clase de sobriedad en las formas y conocimiento en el fondo, pues ha lidiado con sentido de los terrenos, ha propiciado las distancias adecuadas, y ha jugado los brazos con el temple de torero capaz y el brillo que otorga la ligazón. Para que el milagro genuino del toreo sea posible es necesario además que salgan de chiqueros astados de encastada nobleza, como ha sido el caso del envío que hizo el viernes Lucas Carrasco, en tipo santacolomeño, en capas cárdenas, de alzada justa, equilibrados de carnes, con miradas de azabache, fijeza en los engaños, prontitud en la embestida, codicia y casta para perseguir los señuelos con la firme intención coger. Los jugados hoy han llegado además a la suerte suprema con carbón para oficiar más lidia y bravura para desafiar a cualquiera, ya fuera a pie o a caballo, en una demostración positiva de que la alquimia de la casta es el fundamento del toreo.

De Justo hubo de padecer la lesión en la mano izquierda del primero de la tarde, el único fuera de tipo y de comportamiento menos animoso, y disfrutar del cuarto, un ejemplar bello y bravo al que dio fiesta premiada con dos orejas de ley. La estocada a toma y daca, tirándose con su pureza habitual, ganando el hoyo de las agujas sin importar el precio, saliendo trompicado y dolorido, es la declaración de intenciones más cabal de lo que pretende este torero.

Juan del Álamo brilló en su primer turno ante un encastado toro de Ana Romero, doblándose por bajo, templando al natural y en redondo, ensayando el molinete, ligando una faena hermosa, coronada con una estocada bien ejecutada mas algo tendida que cotizó un trofeo de la afición azpeitiarra. Su segundo exigía un terreno comprometido y un remate por bajo en cada embroque que no ofreció el matador, pese a lo cual terminó saludando desde el tercio.

Luis David trató de imponer lidias encimistas a toros encastados que acometen de forma natural desde la media distancia, trapaceó en redondo, porfió naturales, ejecutó bernadinas destempladas y mostró al paciente público del Urola Kosta una de las más inquietantes ecuaciones del toreo: no por dar más pases se ha toreado más.

 

 

 

 

 

Reseña:

 

Plaza de toros de Azpeitia, 29 de julio de 2018, tres cuartos del aforo cubierto en tarde fresca y nubosa.

 

Toros de Ana Romero, de bella estampa, en el tipo de la casa, en capas cárdenas. Bravos. Primero: Negro entrepelado salpicado, atacado. Un puyazo. Flojo y noble. Se lesiona en la mano izquierda durante la faena de muleta. División de opiniones en el arrastre. Segundo: Cárdeno obscuro bragado. Un puyazo. Encastado y noble. Ovavión. Tercero: Cárdeno y entipado. Palmas de salida. Un duro puyazo. Noble y encastado. Palmas. Cuarto: Cárdeno de armónicas hechuras. Ovacionado de salida. Devuelto por flojo. Cuarto bis: Cárdeno y entipado. Un puyazo. Noble y encastado. Ovación. Quinto: Cárdeno y cuajado. Un duro puyazo. Noble y encastado. Ovación al arrastre. Sexto: Cárdeno obscuro. Un fuerte puyazo rectificando. Encastado. Palmas.

 

Emilio de Justo, de marino y oro: Gran estocada (palmas). Gran estocada saliendo trompicado (dos orejas).

 

Juan del Álamo, de primera comunión y oro: Estocada tendida (oreja). Metisaca muy bajo y estocada casi entera (ovación y saludos).

 

Luis David, de teja y oro: Tres pinchazos, uno más hondo y un golpe de descabello (silencio tras aviso). Estocada delantera contraria y tres golpes de descabello (silencio tras aviso).

 

 

Incidencias:

 

Primera corrida de la Feria de San Ignacio.

La ganadería anunciada fue premiada en los prolegómenos por su comparecencia del año precedente.

La Comisión Taurina de Azpeitia agradeció por megafonía al público francés su sólido y sostenido compromiso un año más con la feria.

Emilio de Justo abandonó la plaza a hombros.

 

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura

Corrida de toros

Salían los toros de la a coronada de chiqueros con sus capas entrepeladas, degollados, con hocico de rata, finura de cabos, ojos de azabache, con romana y alzada, cuatro de ellos veletos; escrutaban el albero y se arrancaban con alegría a cuanto por allá se moviera, rematando en burladeros con saña y revolviéndose con agilidad felina en busca de lo que en su viaje sabían dejarse atrás. Inasequibles a la fatiga y menos aún al desánimo plantaban cara en busca de lidiadores, cada uno según su estilo, en todos los tercios, llegando a la muerte con la boca cerrada, vendiendo cara su vida, dando la sensación de que aún podían seguir lidiando al menos otra faena más.

Corrida de toros en la más precisa acepción del término, encastada, variada en su comportamiento, dura de pezuña y en algunos casos noble.

La terna que hubo de despachar semejante encierro no se arredró, pues hizo el toreo que la condición de los toros exigía, con una determinación encomiable, y en el caso de Emilio de Justo pureza y hondura en los cites y la resolución de los embroques. Mucho ha tentado en Las Tiesas este matador, pues conoce el temperamento de los de Albaserrada como nadie, maneja terrenos y distancias, toca con un leve movimiento de la franela y se trae embarcada la embestida de los toros de Victorino con temple de torero grande. Hoy ha recitado una clase magistral de cómo se recrea al natural ante toros encastados y se ha tirado a matar con arrojo, especialmente en su segundo turno, hiriendo a toma y daca en un pasaje de enorme carga emotiva. Méritos más que suficientes para ganar tres trofeos, reivindicar un lugar en ferias importantes, y salir a hombros bajo el dintel hormigonado del moderno Coliseum burgalés.

José Ignacio Ramos celebró su primer cuarto de siglo como matador de toros anunciándose en este cartel después de siete años inactivo. Conserva los fundamentos que le hicieron escribir bellas páginas, especialmente su fulminante estocada, ejecutada con gran pureza, reconocida a principios de siglo como una de las más letales del escalafón. Trasteó con decisión y obtuvo bellos pasajes sobre la mano derecha logrando una oreja en el cuarto tras un pinchazo y un espadazo de ley.

Paco Ureña, asiduo a este tipo de citas, aceptó cuantos envites platearon sus dos antagonistas y pasó de muleta con ajuste, porfió series imposibles y esquivó el acoso de sus toros con el coraje que le significa. Aún sin ganar trofeos mostro la autenticidad de su toreo y el valor que le hace siempre reconocible.

Cartel que conjuga toros encastados y toreros decididos, cartel que nunca decepciona y permite atisbar la dimensión ética y estética del toreo.

 

 

Reseña:

 

Coliseum Burgos, 1 de julio de 2018. Tres cuartos del aforo en tarde agradable bajo la cubierta del multiusos.

 

Toros de Victorino Martín, de gran trapío y romana, en capas entrepeladas, cuatro de ellos en el tipo asaltillado propio de la casa. Primero: Dos fuertes puyazos, el segundo rectificando. Encastado y duro. División de opiniones en el arrastre. Segundo: Un puyazo fuerte. Encastado y correoso. Ovación. Tercero: Un fuerte puyazo. Encastado, noble y bravo. Ovación al arrastre. Cuarto: Dos puyazos. Encastado, noble y fuerte. Ovación. Quinto: Dos puyazos, el segundo rectificando. Encastado y noble. Palmas al arrastre. Sexto: Un fuerte puyazo. Encastado y noble. Ovación.

 

José Ignacio Ramos, de gris y oro: Metisaca mechando al toro, gran estocada y dos golpes de descabello (palmas). Pinchazo y gran estocada (oreja con escasa petición).

 

Paco Ureña, de caña y oro: Dos pinchazos y estocada (silencio tras aviso). Estocada caída (ovación y saludos).

 

Emilio de Justo, de marino y oro: Estocada desprendida (oreja). Gran estocada a toma y daca (dos orejas).

 

 

Incidencias:

 

Tercera corrida de la Feria de San Pedro y San Pablo. Antes de comenzar el festejo se entregó a José Ignacio Ramos una placa conmemorativa de sus veinticinco años de alternativa.

Ángel Gómez saludó después de un complicado tercio de banderillas al tercero, que resolvió con gran torería.

Morenito de Arlés hubo de desmonterarse al protagonizar un gran tercio de banderillas en el último turno.

Emilio de Justo abandonó el recinto a hombros por la puerta grande.

 

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura

 

Homenaje a Victorino Martín

Homenaje A Victorino Martín

Se jugaba una corrida de Victorino Martín en el palacio de Vista Alegre de Madrid en homenaje al histórico ganadero recientemente fallecido y allí no se aburrió nadie. Salían de chiqueros escurridos de carnes, con capas cárdenas y tranco alegre, escrutaban el terreno con gesto fiero, saludaban con una mirada cómplice al retrato del titular de la causa colocado en la barrera, y ya estaban pidiendo lidia. La catadura de los toros enviados por los herederos fue diversa, desde la encastada nobleza del cuarto hasta la aviesa intención del quinto, mas siempre hubo emoción, la emoción que el ganadero de Galapagar recuperó en este venerable encaste y ha legado a la Tauromaquia para los restos.

Vestirse de luces en Madrid en el mes de febrero con gélidas temperaturas, en el momento en que la tarde da paso a la noche, es un compromiso que pocos asumen, mas la terna anunciada ha justificado su presencia en el cartel, cada uno con su estilo, y si no hubo más trofeos no puede achacarse a la falta de actitud, sino a algunas imprecisiones en el manejo de los estoques.

Curro Díaz continúa su idilio con Madrid, cuya afición le idolatra como matador de arte e inspiración que despliega su torería en cosos diversos ante encastes también diferentes. Hoy ha interpretado su papel de forma fidedigna, dando fiesta a sus dos antagonistas en los terrenos de torear, siempre con el ánimo de desplegar su repertorio, rico en matices, pinturero y emocional. Ha ganado una oreja del cuarto aplicando un bello ritmo, moviéndose al compás de su torería, y podría haber sido mayor el premio si hubiese herido en mejor sitio. Deja también aquí su impronta inconfundible que habrá de refrendar en Las Ventas en una temporada que se adivina larga e intensa.

Daniel Luque ha derrochado valor sereno en su primer turno, recibiendo por verónicas ajustadas, y pasando de muleta sin ambages, templando la noble embestida del toro de Albaserrada. El quinto, de distinta condición, pues viajaba siempre en corto buscando los tobillos del torero, ha desarrollado el sentido que dio fama de alimañas a los pupilos de Las Tiesas, sin dar más opción que mostrar el temperamento del toro y abreviar el trámite.

Emilio de Justo se ha fajado con sus dos encastados toros, por momentos ásperos, y ha propuesto dos faenas valientes propias de uno torero en sazón que quiere ocupar un lugar de prestigio en el escalafón. Arte clásico el que mostró, jugado de poder a poder, girando muñecas y caderas al son de la bravura, especialmente en su primer turno, en el que ganó una oreja de ley, haciendo vibrar a una afición que ya sabe de la hondura de su toreo.

Venían a homenajear al ganadero y lo hicieron, si bien harán falta muchos más homenajes para corresponder, de forma cabal, a la aportación que este hombre emprendedor, intuitivo y laborioso ha obsequiado a la Tauromaquia.

Gloria a la memoria de Victorino Martín.

 

Reseña:

 

Plaza de Toros de Vista Alegre de Madrid, diecisiete de febrero de 2018, más de la mitad del aforo cubierto en tarde fría.

 

Toros de Victorino Martín, en el tipo de la casa, vareados, cárdenos y entrepelados. Primero: Aplaudido de salida. Un fuerte puyazo. Bravo y noble. Ovación al arrastre. Segundo: Pitado de salida. Un puyazo. Flojo y noble. División de opiniones. Tercero: Aplaudido de salida. Dos puyazos. Noble y encastado. Ovación. Cuarto: Palmas de salida. Un puyazo sacando al picador hasta los medios. Noble y encastado. Gran ovación. Quinto: Palmas de salida. Un puyazo. Flojo y orientado. Pitos al arrastre. Sexto: Palmas de salida. Dos puyazos. Duro y encastado. Leves pitos.

 

Curro Díaz, de grana y oro: Estocada (saludos desde el tercio tras petición). Estocada delantera caída (oreja).

 

Daniel Luque, de azul marino y oro: Estocada trasera caída (ovación y saludos). Matisaca y pinchazo hondo trasero (silencio).

 

Emilio de Justo, de burdeos y oro: Estocada y un golpe de descabello (oreja). Estocada baja (algunas palmas)

 

Incidencias:

Primera corrida de la Feria de Invierno de Madrid celebrada en homenaje a Victorio Martín Andrés recientemente fallecido. El albero fue decorado con hierro, divisa y efigie de un toro de la casa, así como un retrato del ganadero en la barrera.

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura