Bilbao: Dos debutantes que quieren volver

 

Ayer en el coso de Vista Alegre hicieron el paseíllo desmonterados dos toreros con la firme decisión de verse anunciados en sucesivas ediciones de la Semana Grande bilbaína.

David de Miranda por la vía del valor sereno, sin tremendismos, llegando al toro con firmeza, ganándole todo el terreno hasta permitir que los buidos pitones de los que le tocaron en suerte acariciaran la taleguilla tabaco y oro que ceñía. Fue un alarde de quietud, pasando con fundamento y ajuste hasta agotar las distancias en un viaje agónico hasta el espacio que pisa y administra como nadie en el escalafón actual. Comenzó su primer trasteo por estatuarios en el platillo, continuando al natural y en redondo con quietud y temple, arrucinas y mondeñinas finales que no se vieron refrendadas en la suerte suprema. En su segundo turno se arrodilló junto a las tablas como epílogo de una faena firme con mando y estructura que culminó con una gran estocada que le valió por una oreja y dos vueltas al ruedo aclamado por la afición que pidió sin éxito un segundo trofeo.

El joven que fue niño prodigio Marco Pérez se presentó en la plaza de Martín Agüero ante un manso al que hubo de poder para componer una faena ceñida y templada, con colocación y valor. Tuvo ritmo y compás, siempre en los parámetros del toreo fundamental, con entrega y largo metraje, sin que en estoque certificara lo que pudo ser pero no fue. El éxito llegó con el corrido en sexto lugar anunciado como sobrero, Músico de nombre, saludado por verónicas, galleado por chicuelinas y quitado en oro de ley. Un serio ejemplar de bella capa y ofensiva cornamenta que embistió en el último tercio con alegría, incansable, con la nobleza propia de la estirpe de Domingo Hernández al que el menudo torero dio fiesta grande desde que abrió el trasteo cambiándole el viaje en el platillo para ajustar en redondo de rodillas en una serie que caló en los tendidos. Llegó después una faena extensa por ambos pitones, por momentos precipitada, mas con el sello indeleble de la entrega y la ligazón. Pinchó antes de herir de muerte ganando un trofeo.

El veterano de la terna también obtuvo un premio en su segundo turno desde el hieratismo firme y vertical que siempre ha adornado a Sebastián Castella. El inicio fue fulgurante lidiando con los arranques violentos que la muleta cambió en el platillo. El colorado bragado se afligió pronto y no hubo otro recurso que ganarle el terreno y pasar al poco ritmo que imponía el astado, pendular con la franela y entrar con el estoque por delante hiriendo con precisión. No hubo cuestión con el que abría el festejo pues su instinto defensivo le impulsaba a aliviarse buscando terrenos de paz sin disimulo. Laboriosa fue la lidia y poco lucida su muerte.

Reseña:

Plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao. Viernes 28 de agosto de 2026. Media plaza cubierta en tarde luminosa y templada.

Toros de Domingo Hernández, de buena presentación y comportamiento diverso como a continuación se detalla.

Primero: Negro cinqueño, abanto. Dos puyazos al relance sin emplearse. Manso con carbón. Pitos en el arrastre.

Segundo: Castaño sale alegre con pies. Un puyazo con la salida tapada y un picotazo. Flojo y sumiso. Ovación.

Tercero: Negro astifino muy serio. Devuelto por débil.

Tercero bis: Colorado hondo atacado, abanto. Tres puyazos, dos de ellos en terreno de toriles. Manso con carbón. Silencio.

Cuarto: Colorado bragado, abanto. Dos puyazos suaves. Flojo con poca raza. Palmas.

Quinto: Castaño corto astifino y serio. Tres puyazos, uno en toriles, saliendo suelto. Flojo y noble. Palmas.

Sexto: Sobrero del mismo hierro. Colorado ojo de perdiz bien armado. Un puyazo y un picotazo sin entrega. Noble y alegre de incansable acometividad. Ovación.

Sebastián Castella, de azul bilbao e hilo blanco: Pinchazo, estocada trasera y dos golpes de descabello (silencio). Estocada (oreja).

David de Miranda, nuevo en esta plaza, de tabaco y oro: Pinchazo y estocada caída (ovación y saludos tras aviso). Gran estocada (oreja con dos vueltas al ruedo).

Marco Pérez, nuevo en esta plaza, de azul turquesa y oro: Dos pinchazos y estocada (ovación y saludos). Pinchazo y estocada (oreja).

Incidencias:

Sexto festejo de la Corridas Generales 2026

David de Miranda y Marco Pérez se presentaban en Bilbao.

Un monosabio fue cogido al intentar un coleo en el cuarto toro recibiendo una cornada de treinta centímetros en le glúteo.

La corrida duró tres horas.

Javier Bustamante

para Toro Cultura

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