Bilbao: León y Norte disputarán la final del V MIF
El coso de Vista Alegre de Bilbao fue ayer el escenario de lujo para la semifinal del V Memorial Iván Fandiño para toreros sin caballos, un acontecimiento taurino que va tomando lugar destacado en el calendario vizcaíno. Competían cinco novilleros por dos plazas en la final del próximo día 28 en sesión matutina en el que tendrán acomodo Manuel León e Íñigo Norte.
Los erales seleccionados para la ocasión tuvieron diferente presentación, desde el terciado cuarto de Garcigrande hasta el corpudo y musculado quinto de Dolores Aguirre, y comportamiento, si bien todos ofrecieron a los aspirantes la posibilidad de mostrar su grado de madurez y estilo.
Abrió el festejo David Cob recibiendo al de La Quinta a porta gayola con una larga cambiada de rodillas para parar al eral por verónicas. Muleteó después con doblones de buen estilo para aplicar después el toreo fundamental con quietud y mando en un trasteo generoso por ambos pitones que no tuvo la rúbrica necesaria con el estoque, y menos aun con el de cruceta que hubo de emplear en seis ocasiones. Faena de buen concepto y decisión tras la cual saludó una ovación.
Manuel León también se hincó de rodillas frente a chiqueros lanceando después al jabonero de Victoriano del Río por chicuelinas ajustadas. Todo lo que hizo en el último tercio estuvo presidido por la naturalidad y el buen gusto, con verticalidad y temple, en faena larga que tuvo su epílogo en las cercanías cuando el eral había entregado ya toda su acometividad. El público hizo cuenta de todo lo bueno y le premió con una oreja pese al pinchazo que precedió a la estocada.
Manuel Domínguez largó también tela de rodillas esta vez junto a las tablas como saludo y meció después la verónica con buen juego de brazos. Más allá de los doblones de inicio, no se encontró cómodo con la muleta en las manos puesto que el negro de Domingo Hernández acometía incansable fijo, humillado y repetidor con la clara intención de coger los señuelos. Hubo de mudar terrenos, perder pasos y rematar las series con cierta precipitación, lo que unido al mal uso de los estoques determinó el silencio de la afición.
Íñigo Norte quiso mostrar el clasicismo del que hace causa lanceando a la verónica y pasando después al natural y en redondo, mas la codicia del de Garcigrande complicó el trasteo, que en muchos momentos careció de ritmo y ligazón. En su haber una serie de manoletinas de buen corte y una contundente estocada que el público premió con un trofeo.
Rogelio Pajuelo, solemne desde que pisó el patio de cuadrillas hasta que abandonó la plaza aplaudido por el público, pechó con un eral encastado y con carbón que más parecía un utrero por el volumen y el remate de toda su anatomía. Estuvo valiente, queriendo aplicar ortodoxia a su trasteo, si bien el instinto de combate del castaño planteó muchas dificultades, siendo cogido en el recibo y trompicado en el epílogo de la estocada. El valor sereno y la disposición que mostró toda la tarde fue también reconocido con un trofeo que paseó en el último acto.
Reseña:
Plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao. Lunes 24 de agosto de 2026. Semifinal del quinto Memorial Iván Fandiño. Seiscientas personas en tarde gris y tormentosa.
Erales de:
La Quinta, cárdeno, vareado, encastado y con carbón (ovación); Victoriano del Río, jabonero, escurrido, flojo y noble (ovación); Domingo Hernández, negro, chico, y bravo (palmas); Garcigrande, negro, escurrido, bullidor y con carbón (silencio); Dolores Aguirre, musculado con romana, encastado (ovación).
David Cob, de nazareno y oro: Estocada tendida atravesada y seis golpes de descabello (ovación y saludos tras aviso).
Manuel León, de primera comunión y oro: Pinchazo y estocada trasera (oreja).
Manuel Domínguez, de primera comunión y oro: Dos pinchazos, estocada casi entera trasera y tres golpes de descabello (silencio tras aviso).
Íñigo Norte, de coral y oro: Estocada contraria y dos golpes de descabello (oreja).
Rogelio Pajuelo, de nazareno y oro: Estocada atravesada a toma y daca siendo prendido (oreja).
Incidencias:
Semifinal del quinto Memorial Iván Fandiño.
El festejo se vio deslucido por la lluvia intermitente que incomodó a los espectadores.
Javier Bustamante
para Toro Cultura








