Dos estocadas que valen tres orejas
Mató Marco Pérez a su lote de sendas grandes estocadas y cobró tres orejas que le franquearon la puerta grande de la plaza de La Glorieta. Hizo la suerte con pureza, adelantando el engaño hasta el hocico para tirarse después en corto y por derecho hacia el hoyo de las agujas, sin saltar ni alarde […]
