Indulto popular
Hasta cinco veces indicó el presidente a Emilio de Justo que estoqueara al quinto y cinco veces el torero se declaró insumiso, dibujando nuevas series exhibiendo la bravura del toro, volviendo a montar el estoque entre el clamor popular que gritaba cada vez con más frenesí por el indulto. La presidencia desistió de avisar por el transcurso del tiempo y, en última instancia, ante la estridencia de los tendidos, optó por sacar el pañuelo naranja que devolvía a Zarandador a Lo Álvaro. Cabe suponer que todo ocurrió en contra del criterio del palco, en contra del reglamento, pues el toro a penas fue picado, y sí a favor de obra para evitar contrariar a la asistencia. Las decisiones de la masa no siempre son justas, y rara vez acertadas, como es el caso.
No por ello desmerece lo acontecido en ese quinto turno, en el que un toro bravo en el último tercio ofreció un bello espectáculo con arrancada alegre y de largo, embestida humillada y repetida, fijeza y celo tras la muleta propio de la casta brava; y un torero que aceptó el envite, pasando con limpieza, quietud y reunión componiendo una gran faena. Para que la obra alcanzara la categoría de cumbre faltó la estocada canónica que este matador suele, mas la exigencia del público y la actitud trémula del palco nos privaron de semejante privilegio.
Palco fallido y obra inconclusa.
También logró un trofeo en su primero, esta vez sí por una gran estocada, sin que el trasteo alcanzar la brillantez debida por la mansedumbre del toro, en franca huida en busca de los chiqueros.
Morante de la Puebla evitó el sonrojo de ponerse bonito delante de un primero que no tenía lidia, pues no había resquicio de casta ni atisbo de fuerza. El público, sin embargo, se lo recriminó, y el genio impasible encajó la bronca sin demudar el gesto, con la torería que gasta en las buenas y en las malas. Su segundo no era mucho mejor ya que su embestida mortecina apenas dio para un elegante inicio de faena, saliéndose a los medios al paso entre pases por alto, tincherazos y molinetes, en una explosión de belleza e improvisación. El resto no tuvo color pues se limitó a adornar al claudicante con armónicas posturas, mas sin intensidad ni ligazón. Una oreja concedió el palco generoso tras estocada caída.
Jarocho recibió a porta gayola a su insulso primero, e inició el muleteo con torería, doblándose por bajo, para porfiar después embroques por ambos pitones, pases de poco fuste sin quietud ni ligazón. Intentó por dos veces la suerte de recibir y terminó de volapié al quinto intento. Con el cierraplaza, el mejor presentado del encierro, tuvo más opciones, y brindó un bello y emocionante prólogo de rodillas en el tercio pasando por ayudados de gran plasticidad e indudable mérito. Sin embargo el torero encimista que procuró después ahogaba la natural embestida, que pedía más distancia. Los aplausos afectuosos del paisanaje cerraron el festejo del indulto popular que tardará en ser olvidado por los aficionados.
Reseña:
Coliseum de Burgos. Martes, 30 de junio de 2026. Lleno de “no hay billetes” en tarde calurosa y soleada.
Toros de Juan Pedro Domecq, de escaso trapío, flojos y descastados salvo los dos últimos, como a continuación se detalla.
Primero: Negro, chico y brocho. Un puyazo duro empujando. Flojo y descastado. Pitos en el arrastre.
Segundo: Negro, chico con poca cara. Un picotazo trasero. Manso en franca huida. Pitos.
Tercero: Negro, chico de pobre cabeza. Un puyazo sin emplearse. Flojo y descastado. Pitos.
Cuarto: Castaño, chico con poca cara. Muy flojo y con poco celo. Silencio.
Quinto: Negro de escasa presencia. Un picotazo. Bravo. Indultado.
Sexto: Negro, bien presentado. Un puyazo derribando. Con celo al principio, se para pronto. Silencio.
Morante de la Puebla, de catafalco y oro: Dos pinchazos y un golpe de descabello (pitos). Estocada desprendida (oreja).
Emilio de Justo, de rosa y oro: Gran estocada (oreja). Entrada sin estoque (dos orejas y rabo simbólicos).
Jarocho, de tabaco y oro: Cuatro pinchazos, dos de ellos recibiendo, y estocada (silencio). Pinchazo y estocada (aplausos).
Incidencias:
Tercera corrida corrida de la Feria San Pedro y San Pablo 2026
Tras la muerte del tercer toro se reacondicionó la arena empleando quince minutos.
Emilio de Justo salió a hombros por la puerta grande.
La corrida duró algo más de tres horas.
Javier Bustamante
para Toro Cultura











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