Llanto por una oreja.
Una vez abatido a estoque el sexto toro de la corrida, mientras las mulillas realizaban con parsimonia el corto trayecto que media entre la puerta de arrastre y el tercio, el callejón del multiusos Iradier Arena era escenario de una actividad frenética. Apoderados gesticulando de modo evidente hacia la presidencia, subalternos voz en grito soliviantando […]
