Ana Romero gana crédito en Azpeitia

Corrida de Santa Coloma en Azpeitia, sinónimo de armónicas hechuras, bellas capas, pelos cárdenos con fantasía, encornaduras proporcionadas, escasa alzada y finura de cabos. Su comportamiento fue el propio del encaste: nobleza exigente y triunfo caro. Eso fue lo que se esperaba y también lo que ocurrió en el coqueto coso del valle del Urola, hasta el punto que los seis de Ana Romero fueron despedidos con ovaciones en el arrastre, consolidando el crédito que esta divisa ha ganado aquí con el transcurso de los años.

Enfrente una terna de fajadores, conocedores del oficio, situados en la parte discreta del escalafón en busca de méritos para lograr nuevos contratos.

Morenito de Aranda, que sustituía a Emilio de Justo cogido en Santander, sorteó un primero noble, largo, repetidor y humillado al que pasó con solvencia, perdiendo pasos muchas veces, rematando la faena con bellos ayudados por alto y dos entradas a herir para dar la vuelta al ruedo. Con su segundo, otro cárdeno ovacionado de salida por su trapío que desarrolló un comportamiento más brusco, todo fue más lucido, con más quietud y reunión, lo mismo que la estocada lograda al segundo envite, de buena ejecución y eficaz que le reportó la primera oreja de la tarde.

Damián Castaño se presentó en el Valle del Urola saludando a su primero con una larga cambiada de rodillas junto a las tablas, y desde ese momento todo su quehacer estuvo regido por la entrega y el valor, destacando un par de series por el pitón derecho que tuvieron empaque y firmeza. Manejó mal el estoque lo que explica que su faena fuera silenciada. Trasteó a su segundo con la montera calada componiendo una estampa añeja que tanto gusta al aficionado de esta tierra. Y hubo toreo recio al natural en series ajustadas, ligadas en un palmo de terreno sin enmiendas. El pitón derecho era más incierto, de modo que se aplicó de nuevo al natural, corriendo bien la mano y jugando la cintura con aire clásico que llegó a los tendidos. Sin embargo volvió a errar con el estoque, lo que devaluó una faena que bien pudo ser reconocida con un trofeo, volviendo al silencio.

José Fernando Molina hizo su debut en Azpeitia ante un cárdeno deslucido y con carbón al que trasteó con firmeza y responsabilidad, en una faena correcta que no llegó a levantar el vuelo. Mejor estuvo con el cierra plaza con el que dio un paso al frente y se jugó las femorales en cada envite, pues el cárdeno miraba los muslos y se orientaba por momentos. Citó con la verdad por delante e insistió para lograr pases que llegaron al público, especialmente los naturales de frente finales, coronados con una gran estocada. La oreja concedida por la presidencia hizo justicia a un trasteo meritorio con momentos brillantes y un gran colofón.

 

 

Reseña:

 

Plaza de toros de Azpeitia. Viernes 1 de Agosto de julio de 2025. Más de tres cuartos del aforo cubierto en tarde templada y soleada.

 

 

Toros de Ana Romero, en tipo, de bella lámina, vareados, con trapío y juego diverso, como a continuación se detalla.

 

Primero: Cárdeno. Un puyazo. Pronto, noble, repetidor, humillado. Ovación en el arrastre.

Segundo: Cárdeno coletero, de hermosas hechuras, ovacionado de salida. Un puyazo duro. Pronto, repetidor, noble. Ovación.

Tercero: Cárdeno claro. Un puyazo duro empujando. Pronto, sin humillar, se revuelve y derrota. Ovación en el arrastre.

Cuarto: Cárdeno, de excelente presentación, aplaudido de salida. Un puyazo arrancando solo desde los medios y un picotazo viniendo de lejos. Sin humillar soltando la cara, de viaje corto y carbón. Ovación.

Quinto: Cárdeno de bella capa. Un puyazo. Encastado que desarrolla sentido. Ovación.

Sexto: Cárdeno claro con mancha obscura. Un puyazo empujando. Embiste sin humillar y orientándose. Ovación.

 

 

Morenito de Aranda, de burdeos y azabache: Pinchazo hondo y estocada perpendicular (vuelta al ruedo). Pinchazo y estocada (oreja tras aviso).

 

Damián Castaño, nuevo en esta plaza, de lirio y oro: Pinchazo hondo y dos golpes de descabello (silencio). Pinchazo hondo muy delantero, dos pinchazos, media estocada delantera y un golpe de descabello (silencio tras aviso).

 

José Fernando Molina, nuevo en esta plaza, de teja y oro: Pinchazo, estocada casi entera tendida y dos golpes de descabello (ovación). Gran estocada (oreja).

 

 

 

Incidencias:

 

Segundo festejo de la feria de San Ignacio de Azpeitia.

Damián Castaño y José Fernando Molina hicieron el paseíllo desmonterados al debutar en este coso.

La banda de música interpretó con arte un amplio repertorio de pasodobles.

La corrida duró dos horas y cuarto.

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura