Triunfo de Roca Rey tras doctorar a Tomás Bastos
Tarde de ilusión en Santander con un joven torero vestido de primera comunión y plata que culmina su etapa de formación ve cumplido su sueño de convertirse en matador, y otro en figura máxima con poder y valor que emocionó al público con una faena redonda que le reporta otro triunfo más.
Poco contribuyó el encierro de Juan Manuel Criado al lucimiento de la terna, más allá del que hizo segundo, chico y boyante, con el que Roca Rey compuso un trasteo poderoso y variado, que comenzó en el platillo haciendo el poste por estatuarios ajustados, para continuar con el toreo fundamental y culminar con cuatro circulares de trescientos sesenta grados concatenados y manoletinas de vértigo. La contundente estocada rubricó una actuación que valió por dos orejas. Comenzó también su segundo acto vertical y por alto, esta vez junto a las tablas, mas la serie duró lo que dura un embroque, pues el toro añoró la vida de chiqueros y emprendió un viaje raudo hacia aquel terreno. Su mérito consistió en retener en los medios con temple y mando sobre la izquierda al negro que no quería pasar pero acabó pasando, ensayando en cercanías sin en empaque de su primera faena. Necesitó cuatro golpes de verduguillo tras estocada caída y el premio quedó en leves palmas.
El toricantano, que sorteó un lote ligero de casta, replicó el estilo de su ídolo y padrino con pases por alto en el platillo incluyendo alguno cambiado, circulares invertidos, manoletinas, alternados con serie aseadas sobre ambas manos, con torero encimista en algún pasaje. Sin brillo mas sin desmerecer el honor que acababa de recibir construyó dos faenas aseadas, destacando una serie postrera con el cierraplaza doblándose por ayudados, preámbulo de dos ataques a estoque y el logro de su primera oreja en el escalafón superior.
El testigo de la ceremonia, Pablo Aguado, fue también fiel a su estilo, mas sin redondear faena ni lograr premio tangible. Pechó con un tercero flojo y descastado con clara tendencia a buscar los tableros y un quinto noble, con más carbón, con el que pudo mostrar parte del libreto que siempre esperan sus partidarios. En su haber un quite por chicuelinas en su primer acto lento y ajustado y, especialmente el epílogo de su segundo trasteo armado con el cartucho de pescado, pasando al natural de frente con cadencia y sevillanía.
Reseña:
Plaza de toros de Cuatrocaminos de Santander. Viernes 24 de julio de 2026. Lleno de “no hay billetes” en tarde agradable y soleada.
Toros de Juan Manuel Criado, pobres de presentación y casta, como a continuación se detalla.
Primero: Negro, de poca presencia. Un puyazo suave. Flojo y descastado. Algunos pitos en el arrastre.
Segundo: Negro, chico de escaso trapío. Un picotazo. Boyante. Ovación.
Tercero: Negro, atacado y brocho. Un picotazo. Flojo y descastado. Silencio.
Cuarto: Negro regordío. Un picotazo. Descastado. Silencio en el arrastre.
Quinto: Negro de aceptable presentación. Un picotazo. Noble con carbón. Palmas.
Sexto: Castaño chico. Devuelto al corral por inválido.
Sexto bis: Negro. Un puyazo duro empujando. Noble con poco celo. Silencio.
Roca Rey, de berenjena y oro: Estocada (dos orejas). Estocada caída y cuatro golpes de descabello (algunas palmas).
Pablo Aguado, de burdeos y azabache: Estocada (silencio). Pinchazo y estocada (ovación y saludos).
Tomás Bastos, que toma la alternativa, de primera comunión y plata: Estocada caída y un golpe de descabello (ovación y saludos tras aviso). Pinchazo y estocada baja (oreja tras aviso).
Incidencias:
Séptimo festejo de la Feria de Santiago 2026
Al finalizar el paseíllo la banda interpretó el himno nacional español.
Tomás Bastos recibió la alternativa de manos de Roca Rey.
Andrés Roca Rey salió a hombros por la puerta grande.
La corrida duró dos horas y tres cuartos.
Javier Bustamante
para Toro Cultura











