Lección bien aprendida
La terna de novilleros que abrió la Feria de Santiago lidiando un encierro de El Parralejo demostró que venía con la lección bien aprendida, los fundamentos técnicos y el desarrollo de los trasteos ensayados y adecuadamente comprendidos. Nada que reprochar a su disposición y entrega, valientes y perseverantes, si bien faltó variedad y frescura, en definitiva, no hubo impronta personal.
Diego Bastos recibió a sus dos novillos a porta gayola vaciando las embestidas con solvencia, tiró largas cambiadas en tablas a su segundo y se adornó a la verónica y por gaoneras. Inició su primer trasteo por estatuarios y el segundo al natural con el cartucho de pescado. Mostró firmeza, temple y ligazón en el que abrió plaza, rematando con una serie de molinetes de rodillas y apretadas manoletinas. Faena madura, bien trazada, coronada con una estocada delantera que valió por una oreja de un castaño noble y bravo. Algo menos preciso estuvo en su segundo trasteo, que incluyó luquesinas y pases sobre la derecha de rodillas. Pinchó dos veces antes de una estocada casi entera algo delantera. Dio una vuelta al ruedo tras ser ovacionado, dejando una grata sensación en Santander.
Bruno Aloi inició su primera actuación de rodillas junto a las tablas, ligando con firmeza por ambos pitones, con circulares invertidos, luquesinas y ayudados de rodillas. Mató a la tercera saludando una ovación. En su segundo estuvo menos inspirado, precipitado por momentos, en faena larga sin ligazón ni quietud. Fue encunado al entrar a herir, y la estocada casi entera le reportó un trofeo.
El Mene recibió por faroles al castaño que hacía tercero, doblándose en el prólogo del trasteo, destacando en una serie de naturales de frente y otra por bernadinas ajustadas. Mató a la segunda siendo silenciada su labor tras escuchar un aviso. Con el cierraplaza, uno negro corpudo y serio, realizó una faena larga y voluntariosa, con poco ajuste, pinchando antes de la estocada definitiva. El público pidió el trofeo sin mayoría, por lo que el premio quedó en una fuerte ovación.
Reseña:
Plaza de toros de Santander. Sábado 19 de julio de 2025. Casi tres cuartos del aforo cubierto en tarde templada y encapotada.
Novillos de El Parralejo, cor romana y volumen, bonitos de cara, variados de capas y de juego, como a continuación se detalla.
Primero: Castaño, brocho, bien presentado. Un puyazo. Pronto, repetidor, noble de viaje corto por el izquierdo, bravo. Ovación en el arrastre.
Segundo: Castaño, serio, de salida alegre. Un puyazo suave. Noble y flojo. Palmas.
Tercero: Castaño, brocho. Un puyazo. Noble y flojo. Silencio en el arrastre.
Cuarto: Negro, corpudo, serio. Un puyazo. Noble, flojo se para pronto. Silencio.
Quinto: Negro, escurrido. Un puyazo duro. Flojo, tardo, escaso de raza. Palmas.
Sexto: Negro, con volumen, serio. Dos puyazos empleándose. Manso. Silencio.
Diego Bastos, de caña y oro: Estocada delantera (oreja). Dos pinchazos y estocada casi entera delantera (vuelta al ruedo tras aviso)
Bruno Aloi, de lila y oro: Dos pinchazos y estocada (ovación y saludos tras aviso). Estocada casi entera saliendo golpeado (oreja).
El Mene, de tabaco y oro: Pinchazo y estocada (silencio tras aviso). Pinchazo hondo y estocada (ovación y saludos tras aviso).
Incidencias:
Primer festejo de la Feria de Santiago de Santander.
Sonó el himno nacional al terminar el paseíllo.
Javier Bustamante
para Toro Cultura











