El Parralejo no da la talla

La corrida de El Parralejo lidiada ayer en Cuatrocaminos no dio la talla frustrando lo que prometía ser una bella tarde de toros. Desiguales de volumen, con poca cara, flojos, descastados, sin pujanza ni acometividad, sucumbieron a los envites de la terna, que tiene mucho más toreo del que pudo verse sobre las abundantes arenas que colman el ruedo. Sólo el quinto y en menor medida el tercero se desplazaron lo suficiente como para que la lidia tuviera sentido, más allá de la mortecina embestida de sus hermanos, que no dio para que el toreo se hiciera presente.

David de Miranda fue el triunfador de la tarde, con los matices precedentes, pues ganó un trofeo en el último turno como reconocimiento a su arrojo y a una estocada eficaz. No hubo mucho más que el arrimón que este torero suele, adornado por una serie de manoletinas postreras que lograron el favor del público. En su primero añadió además un inicio de rodillas entre rayas y una buena serie al natural templado y reunido, que desembocó en una fea cogida al intentar una arrucina de la que se repuso y continuó toreando sin aparentes consecuencias. Poco toro para el vibrante desafío que el matador plantea cada tarde en todas las plazas.

Borja Jiménez faenó con valor en la cercanía de los pitones en su segundo acto, cambiando por la espalda en el prólogo y ensayando el natural de frente en el epílogo. Entre ambos hubo series estimables sobre ambas manos deslucidas por algunos enganchones que restaron continuidad y emoción al trasteo. Poco había que hacer ante la debilidad de su primero al que exigió arrancadas sin respuesta, de manera que fueron algunos pases sueltos todo su bagaje.

Peor aún lo tuvo Talavante con dos castaños flojos y descastados ante los que sólo puedo exhibir algún pase largo con bella escenificación. Cobró dos estocadas en cinco intentos y su actuación, silenciada por los tendidos, no pasó de discreta.

La Feria de Santiago entra hoy es su segunda mitad con la doble presencia de Morante y la tarde de Roca Rey como mayores atractivos. El público ha dejado ya las taquillas sin papel y la afición hace cábalas sobre el comportamiento de los toros anunciados. Suerte para todos.

Reseña:

Plaza de toros de Cuatrocaminos de Santander. Martes 21 de julio de 2026. Tres cuartos del aforo cubierto en tarde agradable y soleada.

Toros de El Parralejo, de desigual volumen, con poca cara, flojos y escasos de casta.

Primero: Castaño, bien presentado. Un puyazo trasero sin emplearse. Flojo y de poca casta. Pitos en el arrastre.

Segundo: Negro, chico y con poca cara. Un puyazo trasero sin celo. Flojo y descastado. Pitos.

Tercero: Negro listón con poca cara. Un puyazo encelado. Flojo y noble. Palmas.

Cuarto: Castaño albardado, con volumen y pobre cabeza. Un puyazo. Escaso de fuerza y de casta. Silencio en el arrastre.

Quinto: Castaño, corpudo con cortas defensas. Un puyazo empujando. Noble y repetidor, con más carbón que sus hermanos. Ovación.

Sexto: Castaño con caja y poca cara. Un puyazo empujando. Noble y flojo. Palmas.

Alejandro Talavante, de catafalco y oro: Pinchazo y estocada delantera caída (silencio). Dos pinchazos, estocada y un golpe de descabello (silencio).

Borja Jimenez, de azul Bilbao y oro: Dos pinchazos (silencio tras aviso). Pinchazo y estocada trasera tendida (ovación tras dos avisos).

David de Miranda, nuevo en esta plaza, de tabaco y oro: Estocada baja (vuelta al ruedo). Estocada (oreja).

Incidencias:

Cuarto festejo de la Feria de Santiago 2026

Al finalizar el paseíllo la banda interpretó el himno nacional español.

David de Miranda, que debutaba en Santander, hizo el paseíllo desmonterado.

David de Miranda pasó a la enfermería al finalizar la corrida para ser atendido de la cogida sufrida en el tercer turno.

La corrida duró dos horas y media.

Javier Bustamante

para Toro Cultura

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