Javier Zulueta tiene espejo

Javier Zulueta se gustó ayer en Bilbao observando en su toreo aires Morantinos que no son casualidad, pues profesa una profunda admiración por el titular de la causa, objeto de culto de todo el orbe taurino. Manejó la capa con variedad improvisada, recibiendo a su primero con un par de chicuelinas, verónicas de empaque, galleando luego de nuevo por chicuelinas para llevarlo a picar. En su segundo el recibo fue por largas a pie firme y mecidas verónicas embarcando la embestida con temple y sevillanía. En el tercio de muerte hubo brillo de azabache ante el bello y cuajado castaño primero de su lote, con doblones de aire añejo, naturales profundos rematados en la cadera, afarolado y trinchera bien ligados y una serie de ayudados por alto como colofón rindiendo homenaje al genio de La Puebla. Completó así una faena de fino aroma rematada con herida trasera que valió una oreja. Acertado en el concepto artístico, faltó ajuste en sus trasteos, algo aún más difícil de imitar pues el valor surge de las entrañas y no se percibe en los espejos.

El estilo de Sergio Sánchez, de la escuela taurina de Badajoz, es muy diferente. Recibió a porta gayola o de rodillas en tablas, inició faenas de pie hierático con pases cambiados o arrodillado con similares intenciones. Pasó asentado, templando por momentos, para arrimarse en las postrimerías con circulares invertidos, bernadinas y adornos diversos, arrojando incluso la muleta para evidenciar su dominio. El manejo del estoque fue poco certero, y hubo de conformarse con saludar una ovación en el que abría plaza.

Martín Morilla se fajó con el peor lote, dos utreros de poca casta, parados y deslucidos. Mostró un concepto más esforzado, porfiando pases o medios pases empleando todos los recursos para provocar sus embestidas, incluyendo las voces y la mudanza súbita de terrenos. Falló con los estoques y saludó una ovación en su primer turno.

Una vez más se puso de manifiesto ayer en Bilbao la relevancia del concepto y la trascendencia del estilo. El toreo, como manifestación artística que es, precisa de la inspiración que siempre nace del corazón.

 

Reseña:

 

Plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao. Lunes 18 de agosto de 2025. Casi un cuarto de plaza ocupada en tarde plomiza y húmeda.

 

Utreros de La Purísima, en tipo, de bella lámina, con cuajo y romana, de juego diverso, como a continuación se detalla.

 

Primero: Melocotón, con cuajo y trapío. Dos puyazos, uno duro derribando y el segundo más suave. Pronto, noble, repetidor, mejor por el derecho. Aplausos en el arrastre.

Segundo: Castaño serio. Un puyazo y un picotazo. Pronto, repetidor y flojo con muerte de bravo. Ovación.

Tercero: Burraco, bien presentado. Dos puyazos, el segundo en la querencia. Muy corto y parado. Pitos en el arrastre.

Cuarto: Negro, muy cuajado. Un puyazo suave y un picotazo. Descastado a la defensiva. Pitos.

Quinto: Melocotón, apretado de cuerna. Un puyazo y un picotazo. Flojo y descastado. Pitos.

Sexto: Castaño, copudo con poca cara. Un puyazo y un picotazo. Parado u descastado. Silencio.

 

 

Sergio Sánchez, nuevo en esta plaza, de verde lila y oro: Metisaca y estocada (ovación y saludos tras aviso). Pinchazo, estocada delantera casi entera y cinco golpes de descabello (silencio).

 

Javier Zulueta, verde hiedra y azabache: Estocada trasera (oreja tras aviso). Estocada trasera (ovación y saludos).

 

Martín Morilla, nuevo en esta plaza, de verde hoja y oro: Pinchazo, pinchazo hondo perpendicular delantero y diez golpes de descabello (ovación y saludos). Tres pinchazos y media estocada caída delantera (silencio).

 

 

Incidencias:

 

Primer festejo mayor de las Corridas General de Bilbao 2025.

Segio Sánchez y Martín Morilla hicieron el paseíllo desmonterados al debutar con picadores en Vista Alegre.

La corrida duró dos horas y media.

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura