Vuelta al ruedo para un toro de Dolores Aguirre en Bilbao

La corrida enviada ayer al coso de Vista Alegre por los herederos de Dolores Aguirre saltaba a las arenas cárdenas de la plaza de Martín Agüero enseñoreando trapío por su cuajo, su armonía, su alzada y sus buidas cornamentas levantando admiración en los tendidos y respeto máximo entre los lidiadores. Segundo, cuarto y sexto fueron aplaudidos de salida; y cuarto, quinto y sexto despedidos entre ovaciones. Capítulo aparte merece el primero, Yegüizo de nombre, colorado listón ojo de perdiz bociblanco, el de menos romana, que ofreció la mejor lidia. Se empleó en el caballo alegre y largo en sus tres encuentros y embistió en el último tercio con codicia, repetición, humillación y fijeza. Un toro fiero con intención de coger cuantos estímulos se presentasen en su campo visual, con pies y carbón, premiado con la vuelta al ruedo.

Damián Castaño se midió a este excelente toro plantando cara, ligando sus emocionantes acometidas por el pitón derecho con firmeza y determinación, si bien faltaron ajuste y mando. Poco pasó por la izquierda en su corta e intensa faena, y estoqueó delantero con eficacia para ganar una oreja. Trasteó a su segundo con la montera calada y la ilusión de ganar la puerta grande palpable en su actitud. Citó desde el platillo al inicio y después pasó sobre ambas manos destacando dos series al natural, mas no hubo la reunión que levanta a los tendidos, y menos aún precisión en la estocada. La ovación del público reconociendo su entrega le acompañó hasta la enfermería a la que acudió para ser atendido de un golpe en su muñeca izquierda.

Juan Leal, vestido de celeste y oro, pechó con un lote deslucido al que aplicó su toreo de cercanías y apreturas. Manso su primero, al que costaba esfuerzo disuadir de su intención de volver a chiqueros, no dio para más que porfía cerca de los pitones, sumando más cantidad que calidad. Manejó mal la espada y peor el verduguillo con hasta nueve intentos que desquiciaron al público y justificaron el doble aviso de la presidencia. Su segundo acusó el toreo encimista al que fue sometido con viajes cortos y gañafones al sentir la cercanía de la muleta. El trasteo careció de limpieza y de ligazón, con regates y cambios de terrenos que restaron brillo al valor con que se empleó. Nuevo quinario en el tiempo de matar que terminó de enfurecer al respetable quien cargó con una sonora bronca.

Debutaba en este coso Jesús Enrique Colombo, y lo hizo mermado por una grave lesión en el brazo que le había tenido apartado de los ruedos varias semanas. Pese a ello banderilleó sus dos toros con espectacularidad y escasa reunión. Su primero se lesionó en una mano durante el trasteo y no pudo culminarse una faena que comenzó desconfiada desde la periferia. No hubo tampoco lucimiento en el cierra plaza, en parte por el escaso celo que mostró en sus embestidas, y en parte por el manejo destemplado de la franela, sin limpieza ni reunión. Buscó la espectacularidad y la complicidad del público sin atender lo suficiente a los cánones del toreo.

 

Reseña:

 

Plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao. Martes 19 de agosto de 2025. Un tercio de plaza cubierta en tarde nubosa.

 

Toros de Dolores Aguirre, de gran trapío, pies y carbón, y comportamiento diverso como a continuación se detalla.

 

Primero: Colorado listón, bien presentado. Dos puyazos con entrada alegre y un picotazo desde largo. Bravo y fiero. Vuelta al ruedo.

Segundo: Negro, alto, ensillado, muy serio, aplaudido de salida. Un puyazo y un picotazo saliendo rebotado. Manso en huida. División de opiniones en el arrastre.

Tercero: Negro, alto, corpudo, corto de cuello. Dos puyazos, el primero muy duro, arrancando de largo. Se lesiona en una mano en la faena de muleta. Silencio.

Cuarto: Negro chorreado, alto, armónico, bien armado, de impresionante trapío, ovacionado de salida. Dos puyazos y un picotazo desde lejos. Noble con carbón. Ovación.

Quinto: Negro, bien presentado. Tres puyazos, el segundo junto a toriles. Deslucido tal vez por la lidia encimista que sufrió. División de opiniones.

Sexto: Negro con gran trapío, ovacionado de salida. Dos puyazos, muy fuerte el primero. Duro, con carbón y poco celo. Palmas.

 

Damián Castaño, de tórtola y oro: Estocada delantera (oreja). Dos pinchazos (ovación y saludos).

 

Juan Leal, de celeste y oro: Estocada delantera perpendicular atravesada, dos pinchazos y nueve golpes de descabello (silencio tras dos avisos). Media estocada y cinco golpes de descabello (bronca).

 

Jesús Enrique Colombo, nuevo en esta plaza, de tabaco y oro: Estocada casi entera caída perpendicular delantera (silencio). Estocada trasera atravesada y cuatro golpes de descabello (silencio).

 

Incidencias:

 

Segundo festejo mayor de la Corridas Generales 2025

Jesús Enrique Colombo paseó desmonterado pues era nuevo en Vista Alegre.

Damián Castaño pasó a la enfermería tras matar al cuarto al lesionarse en la muñeca izquierda.

La corrida duró dos horas y media.

 

 

Javier Bustamante

para Toro Cultura