Cuestión de estilos
Inició Fortes el trasteo al cuarto de rodillas en los medios, pasando ceñido con mando y verdad. Ligó después por ambos con serenidad y ajuste, destacando una serie al natural desmayada, manejando el señuelo con temple y cadencia de toreo caro, de ese que ya mostró en Las Ventas y le puso en boca de los aficionados como un torero renovado que ha alcanzado la plenitud. Por momentos abandonado, entregándose a la voluntad de un toro noble con carbón que fue a más. Dibujó el toreo fundamental y dejó para el recuerdo majestuosos pases de pecho y una tirncherilla que tuvo aroma de fiesta grande. Sonó el aviso antes de entrar a matar y el pinchazo le privó de un premio mayor, pues la faena tuvo intermitencias, mas cuando brilló lo hizo con la intensidad del fuego. Vuelta al ruedo ganada a ley por su incontestable quietud. No encontró el sitio ni el ritmo del primero de Juan Pedro, el más chico del encierro. Casi todo al hilo del pitón, sin mando, ni ligazón, dando por momentos sensación de inseguridad y de que el toro podía prenderle en cualquier embroque. Pinchó antes de la estocada, y aún así hubo de atacar dos veces con el veduguillo. Silencio para él y leves pitos para en astado.
Fernando Adrián vive instalado en el triunfo como costumbre. Pisa el albero en la seguridad de que la puerta grande se abrirá porque maneja la fórmula que revienta los goznes. No muestra dudas porque no las tiene. Entrega como actitud, valor como estrategia, y toreo ajustado en la corta distancia como táctica. Eso implica recibos de rodillas, trasteos de hinojos cuando conviene, circulares invertidos, pases cambiados, bernadinas reunidas y desplantes arrojando la muleta cuando la faena toca a su fin y la temperatura debe elevarse. Como refrendo de la táctica resulta imprescindible demoler con la espada, cosa que consiguió en su primero con una gran estocada, y no en su segundo pues no pasó de un pinchazo hondo. Éste es un hombre fiable con la regularidad de los toreros de ferias.
Borja Jiménez es dueño de un asombroso valor sereno que pone siempre al servicio del arte. Todo lo que hace tiene un sentido dentro de la ortodoxia clásica, dejándose además seducir por las musas en detalles de pinturería que le dan carácter. Se dobla por bajo como nadie y sublima los ayudados por alto genuflexos como marchamo de autenticidad propia. Entiende a los toros y crea belleza desde la serenidad cuando procede, y cuando no se faja con valor numantino sin renunciar al guiño del duende. Este hombre no claudica de su concepto, y sin embargo maneja un repertorio de espectro amplio. El toreo se lo agradecerá.
Ayer en Santander comparecieron tres toreros distintos, con tres estilos diferentes capaces de llegar a la afición cada uno con su concepto. Que no desfallezcan.
Reseña:
Plaza de toros de Santander. Lunes 21 de julio de 2025. Casi tres cuartos del aforo cubierto en tarde templada y luminosa.
Toros de Juan Pedro Domecq y un sobrero de El Pilar (5º), bien presentados salvo el primero, de juego variado, como a continuación se detalla.
Primero: Negro, escurrido y chico. Un picotazo junto a toriles. Con pies y carbón, distraído y suelto. Pitos en el arrastre.
Segundo: Devuelto por flojo.
Segundo bis: Negro, alto, bien presentado. Un picotazo empujando. Manso y distraído. Ovación.
Tercero: Castaño, hondo con trapío. Un puyazo duro empujando. Noble y repetidor. Palmas en el arrastre.
Cuarto: Negro, cuajado, serio. Un puyazo duro empujando haciendo sonar el estribo. Noble, con pies y carbón. Ovación.
Quinto: Negro, alto y serio. Un picotazo saliendo suelto. Noble y repetidor. Palmas.
Sexto: Negro, corpudo. Un puyazo. De viaje corto, brusco, soltando la cara. Silencio.
Fortes, de catafalco y oro: Pinchazo, estocada y dos golpes de descabello (silencio tras aviso). Pinchazo y estocada (vuelta al ruedo tras aviso)
Fernado Adrián, de azul marino y oro: Gran estocada (dos orejas). Pinchazo hondo y un golpe de descabello recargando (ovación y saludos).
Borja Jiménez, de champán y oro: Pinchazo y estocada caída (ovación y saludos). Pinchazo y estocada (ovación y saludos tras aviso).
Incidencias:
Tercer festejo de la Feria de Santiago de Santander.
Sonó el himno nacional al terminar el paseíllo.
Se corrió turno en el lote de Fernando Adrián al ser devuelto a los corrales el débil segundo.
Fernando Adrián salió a hombros del coso.
La corrida duró dos horas y cuarenta minutos.
Javier Bustamante
para Toro Cultura











