Todas las tauromaquias en homenaje a Antoñete
El festival auspiciado por Morante de la Puebla para sufragar el monumento a Antonio Chenel inaugurado la víspera en la explanada de Las Ventas resultó un gran éxito, puesto que pudo vivirse a plaza llena la diversidad de las tauromaquias añejas entre el entusiasmo de una afición entregada.
Cada uno de los toreros anunciados aportó su estilo y su técnica, componiendo un muestrario rico y profundo que asombró a los más jóvenes e hizo rejuvenecer a los aficionados veteranos.
Pablo Hermoso de Mendoza dio una exhibición de monta, parando a su toro en un espacio inverosímil, clavando banderillas cortas y largas con elegancia y clasicismo en una lidia completa que fue el preámbulo de un gran espectáculo.
Curro Vázquez deslumbró con media verónica de otro tiempo y pasó sobre ambas manos rememorando sus tardes de gloria en esta plaza, todo despacio, en el tiempo del toreo, con exquisita suavidad y mesura. Sólo hay un calificativo en el diccionario para definir su actitud: torería, que es tanto como decir maestría, garbo y valor al mismo tiempo. Las dos orejas que paseó entre los vítores del tendido simbolizan el reconocimiento a un maestro fiel a su concepto y a una manera de lidiar que no debería morir nunca.
La baja de última hora de Julio Aparicio fue cubierta por Carlos Escolar Frascuelo, torero bohemio, soñador de Madrid, alma gemela del diestro homenajeado. Muchos nos preguntábamos si a su edad, tras diez años sin anunciarse en los carteles, estaría en condiciones de solventar el compromiso, y la respuesta que dio el veterano fue afirmativa. Sin alardes, mas digna de un corazón que late al ritmo del natural de frente. Afición sin límites es lo que ha regido la carrera del maestro, afición por encima de la razón que le acompañará mientras viva.
El ecuador del festejo se reservaba para el legítimo heredero de todas las tauromaquias de Chenel. César Rincón, carne de leyenda con cinco puertas grandes consecutivas en esta plaza, figura de figuras y el mejor intérprete de la distancia que Antoñete había convertido en teorema. Citó desde veinte metros, embarcó impávido, ligo, templó y cargó la suerte en cinco series que asombraron a los que no le habían visto torear y trajeron los mejores recuerdo a los que sí. No se puede decir con más verdad y pureza el libreto de su maestro. Doble trofeo para el que mejor entendió el enigma de las distancias que tantas veces explicó Chenel en esta cátedra.
Enrique Ponce fue la mejor versión de Enrique Ponce, dominando a su novillo hasta la hipnosis, ligando las series hasta quedarse sin espacio, propiciando embestidas imposibles con el estilo que hasta hace unos meses imponía en todos los cosos.
Morante de la Puebla asumió el riesgo de lidiar uno ensabanado de Osborne rememorando el perfil de Atrevido, el legendario toro que inmortalizó Antoñete. Como muchos se temían el juego del utrero no fue brillante, y las luces tuvo que ponerlas el de corto, pasando con gran exposición para esbozar el natural de su sello. Morante en su madurez no sólo es el más artista, sino que también es el más valiente, olvidándose del cuerpo para frisar la pureza absoluta.
Olga Casado, la joven promesa del toreo femenino, cerró el cartel, y vino a decir que tiene valor para hacer el toreo y maneras elegantes para componer bellas figuras. Quitó por gaoneras ajustadas y muleteó con temple y aroma clásico hasta ganar la puerta grande en el día en que el corazón taurino del mundo celebraba el nuevo monumento de la explanada de Las Ventas.
Gloria al maestro del mechón blanco, y gracias a todos los que han hecho posible este homenaje inolvidable.
Reseña:
Plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Domingo 12 de octubre de 2025. Lleno de “no hay billetes” en mañana templada y soleada.
Utreros de El Capea (1º), Osborne (6ª) y Garcigrande, bien presentados y de buen juego, salvo el sexto.
Pablo Hermoso de Mendoza, un rejón delantero (ovación).
Curro Vázquez, estocada (dos orejas).
Frascuelo, estocada trasera y estocada (vuelta al ruedo).
César Rincón, pinchazo y estocada delantera (dos orejas).
Enrique Ponce, pinchazo y estocada (oreja).
Morante de la Puebla, estocada (oreja).
Olga Casado, estocada (dos orejas).
Incidencias:
Festival benéfico para sufragar el monumento a Antoñete descubierto la víspera en la explanada de Las Ventas.
Morante de la Puebla actuó como impulsor del proyecto, ocupándose de todos los detalles, encargando y pagando por adelantado la escultura.
Frascuelo sustituía a Julio Aparicio, caído del cartel el día anterior.
Curro Vázquez, César Rincón y Olga Casado salieron a hombros de la plaza.
El festejo duró tres horas.
Javier Bustamante
para Toro Cultura







