Toros y toreros
“Cuando hay toros no hay toreros, y cuando hay toreros no hay toros”, castizo adagio empleado desde que el toreo es fiesta para significar la dificultad que existe para conjuntar bravura y audacia serena en una misma tarde. Ayer en el coso de La Ribera se dieron ambos elementos para disfrute de la afición que cubría más de tres cuartos del aforo. Los de Núñez del Cuvillo lucieron bellas capas, edad, romana, musculatura y cornamentas proporcionadas y agresivas. Una corrida de lujo. Lo que llevaban dentro no fue para menos, habida cuenta del gen de nobleza que es seña de identidad de lo de El Grullo. Nobleza hubo en los seis que saltaron a la arena dorada del coso logroñés, y además carbón, prontitud, fijeza y repetición. Casi todos humillaron, y el sexto, el más completo del encierro, tuvo codicia y bravura para hacer el toreo grande.
Diego Urdiales cerró la temporada en casa saliendo en volandas por la puerta de cuadrillas. Bastó con aplicar su toreo clásico, cadencioso y natural para que los tendidos aclamaran a su torero y ganara tres trofeos. Dos del primero con el que se dobló en el prólogo y pasó después en redondo y al natural, sin estridencias ni alardes, mas tampoco con la hondura de sus mejores faenas. El epílogo citando de frente con la izquierda y la estocada certera terminaron de convencer al palco, pues la afición ya estaba persuadida de que la tarde iba de triunfo. Su segundo era el toro del coñá, alto, cornalón, montado y de mirada aviesa. No encontró la armonía que acaricia el ánimo de los tendidos, pasando sin pasión, algo precipitado y no siempre con el ajuste que le es propio. Mató a la segunda sin que la afición hiciera cuenta de su trasteo. Fue en en su tercer turno cuando escenificó su versión más veraz. Relajado, despacioso, buscando la distancia, dibujó ayudados por alto precisos, pases en redondo templados y naturales cadenciosos. Se adornó por molinetes lentos antes de esculpir una gran estocada que fulminó al bello colorado en lo que tardaron los peones en salir del burladero.
Aarón Palacio volvía a La Rioja tras en triunfo obtenido en esta misma plaza dos días antes. Su estadística es reveladora: en sus cuatro primeros días como matador de toros ha despachado tres corridas con éxito evidente, lo que augura un brillante futuro. Y no sólo por los números. El menudo diestro aragonés aúna valor, técnica e inspiración, algo impropio de sus veinte años. Se maneja con soltura y se manifiesta con naturalidad y humildad, dos virtudes que todo torero debe conjugar.
Ayer en La Ribera tiró largas cambiadas y faroles de rodillas, inició trasteos con pases cambiados en el platillo y series en redondo también de hinojos, se dobló por bajo y se ayudó por alto, templó al natural, ensayó el toreo en redondo, convencional e invertido, ensayó molinetes, pases de la flores, y culminó en el cierra plaza con manoletinas ajustadas. No estuvo certero con el estoque, lo que no fue óbice para que el palco le otorgara tres trofeos, con doblete en el sexto, un toro bravo que exigía firmeza y serenidad.
Tarde de gloria junto al Ebro, pues cuando toros y toreros se juntan para dar fiesta, se produce en misterio de la tauromaquia.
Reseña:
Plaza de toros de La Ribera de Logroño. Martes 23 de septiembre de 2025. Más de tres cuartos de plaza en tarde fresca y nublada.
Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados en capas obscuras, nobles y pujantes, como a continuación se detalla.
Primero: Colorado meano, bien presentado. Un puyazo y un picotazo. Noble, soltando la cara al final de los pases, algo corto por el izquierdo. Palmas en el arrastre.
Segundo: Negro muy serio. Un puyazo empleándose y un picotazo. Noble, pronto y largo. Palmas.
Tercero: Cinqueño, negro alto montado de gran trapío. Un puyazo duro arrancándose de largo y un picotazo. Fijo noble con carbón mirón soltando la cara. Palmas.
Cuarto: Cinqueño a pocos días de cumplir seis años, negro bajo corpudo. Un puyazo y un picotazo arcando pronto. Noble con carbón, se desengaña mediada la faena, con muerte de bravo. Ovación.
Quinto: Colorado de bella estampa. Dos puyazos. Noble que pierde carbón mediada la faena. Silencio.
Sexto: Castaño de gran trapío, ovacionado de salida. Un puyazo y un picotazo arrancando pronto y largo. Bravo. Ovación.
Diego Urdiales, de primera tabaco y oro: Estocada (dos orejas). Pinchazo, estocada y un golpe de descabello (silencio tras aviso). Gran estocada (oreja tras aviso).
Aarón Palacio, de verde esmeralda y oro: Pinchazo y estocada caída (silencio). Pinchazo y estocada tendida atravesada (oreja tras aviso). Estocada trasera tendida (dos orejas).
Incidencias:
Tercera corrida de la Feria de San Mateo 2025
Aarón Palacio sustituyó a Pablo Aguado indispuesto al resentirse de una lesión.
Roca Rey anunció por la mañana que no comparecería en Logroño a causa de las secuelas de un percance anterior, quedando el cartel en mano a mano.
Diego Urdiales y Aarón Palacio salieron a hombros de La Ribera
La corrida duró dos horas y cincuenta minutos.
Javier Bustamante
para Toro Cultura











